Cesáreas innecesarias

En América Latina se realizan 850 mil cesáreas innecesarias cada año, superando con creces el número de intervenciones que acepta la Organización Mundial de la Salud (OMS). Todo indica que estaríamos en presencia de una verdadera “epidemia” de cesáreas, lo que muchas veces puede poner en riesgo la vida de la madre y del hijo.

Que América Latina ostente un alto número de partos quirúrgicos, no significa precisamente mayores avances en la salud. Al contrario, es un indicio de que en varios casos los médicos no los están indicando correctamente.

La OMS recomienda que el índice de cesáreas deben estar por debajo del 15% del número total de partos, pero un estudio de la Organización Panamericana de Salud (OPS) demostró que sólo 6 países latinoamericanos cumplen con esta cifra. Las otras 18 naciones la sobrepasan, incluso en 25 puntos.

  • Chile: 40%
  • Brasil: 27,1%
  • República Dominicana: 25,9%
  • Argentina: 25,4%

“Tener porcentajes muy bajos o muy altos de cesáreas es negativo. Si un país tiene un 1% de cesáreas, demuestra de manera clara que no hay acceso a los servicios de maternidad para la atención del parto y hay tasas de mortalidad materna elevadas, como en países de Africa. Pero, cuando hay porcentajes altos de cesáreas, no significa que la atención sea mejor. La utilización excesiva de procedimientos médicos también trae sus consecuencias negativas para la salud”, explica el Dr. Cristián Darrás, consultor de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

Darrás agrega que “la paradoja de Latinoamérica es que mientras la riqueza de los países aumenta, también lo hace el número de cesáreas. Eso hace pensar que las indicaciones médicas no siempre son las correctas”. Porque cuando mejora la economía también lo hacen las condiciones de salud de los países: las mujeres son más sanas, bien nutridas, no son anémicas y son de estatura normal, por lo que debería disminuir la intervención quirúrgica de los partos.

Las razones

Para tan altos índices de cesáreas existen varias causas que no son precisamente de salud, porque entre países hay diferencias claras en el número de cesáreas, teniendo igual tasa de mortalidad materna e infantil. Según el Dr. Darrás se podría pensar las razones radican en:

  • Factores económicos, los profesionales de la salud ganan más dinero haciendo cesáreas que recurriendo al parto natural. Pero esto no es siempre así, ya que el médico tiene el mismo ingreso en los dos tipos de parto.
  • Los médicos quieran tomar las mayores precauciones con el recién nacido, es decir, que no sufra durante la evolución del parto.
  • Las mujeres tienen la idea de que con la cesárea no se sufre y que tendrá menos consecuencias en sus cuerpos.

“Lo que hay que tener claro -dice el consultor de la OPS-, es que la cesárea en una intervención quirúrgica y como toda operación tiene sus riesgos”. Las embarazadas que se someten a ella tienen 10 posibilidades más de enfermar, porque hay un mayor riesgo de infecciones, edemas y hernias.

La OMS ha decidido tomar cartas en el asunto,sobre todo en Latinoamérica, por ejemplo, ha publicado artículos donde recomienda limitar la cesárea a sus indicaciones esenciales.

“Es frecuente que la medicina sea víctima de su propio éxito. Además de la cesárea, los antibióticos se utilizan aún cuando no están indicados y pueden traer efectos nocivos. Siempre existe la necesidad de saber en qué momento usar las técnicas o fármacos para no perder sus beneficios”, concluye el Dr. Cristián Darrás.

Enviado por Adriana López.

 

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