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Cómo combatir la fiebre en niños

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Cómo combatir la fiebre en niños. Dado que la fiebre no constituye una enfermedad sino una manifestación de ella, el tratamiento de la fiebre dependerá del tratamiento de la enfermedad de base. Por ejemplo, si la fiebre es causada por una infección de las amígdalas, el control de la temperatura se logrará con el tratamiento antibiótico de la amigdalitis.

Por ésta razón, es necesario llegar a conocer la causa que origina la fiebre, es decir, el diagnóstico, que siempre deberá ser realizado por un médico. Sin embargo, mientras no se conoce el diagnóstico de la enfermedad, se pueden seguir algunas medidas para disminuir el malestar que origina la fiebre:

  • Ventile adecuadamente su habitación
  • Manténgalo con poca ropa
  • Fricciónelo con agua tibia
  • Colóquele compresas con agua fría
  • Abaníquelo o coloque un ventilador (fuera de su alcance)
  • Ofrézcale abundantes líquidos
  • Consulte al médico

Lo que NO debería hacer

  • Enclaustrarlo en una habitación cerrada
  • Arroparlo en exceso para que “sude la fiebre”
  • Bañarlo con agua helada
  • Frotarlo con alcohol
  • Aplicarle enemas con agua fría
  • Darle “purgantes” u otros medicamentos
  • Asumir que “ya está curado” al bajar la temperatura

Medicamentos antipiréticos

La disminución de la temperatura se asocia con mejoría de las enfermedades febriles y la utilización de antipiréticos puede enmascarar el cuadro clínico evolutivo de éstas enfermedades, lo que entorpece el diagnóstico, el tratamiento eficaz y por lo tanto la curación. Aunque el uso de medicamentos para disminuir la fiebre sigue siendo controversial, los padres y médicos continuamos utilizándolos para reducir el malestar que la fiebre ocasiona.

La base actual del tratamiento antitérmico descansa principalmente sobre dos tipos de medicamentos:

1) Acetaminofén: efectivo medicamento que raramente produce efectos adversos.
En el mercado venezolano se presenta en gotas, jarabe, comprimidos, tabletas y supositorios. La cantidad a suministrar dependerá de la presentación utilizada.

Gotas: puede ofrecer a su niño cuatro gotas de Acetaminofén por cada Kg de peso (por ejemplo, si su niño pesa 8 Kg., le corresponden 8 X 4 = 32 gotas), cada ocho horas, mientras continúe la fiebre.

Jarabe: si prefiere utilizar ésta presentación, cuyo sabor es menos desagradable, puede ofrecerle 0,8 c.c. por cada Kg de peso (por ejemplo, si pesa 14 kg., le corresponden 14 X 0,8 = 11 c.c., cada ocho horas, mientras continúe la fiebre.

Comprimidos masticables: se consiguen de 160 mgrs y de 80 mgrs. La dosis es de un comprimido de 80 mgrs. por cada 4 Kgs. de peso o uno de 160 mgrs. por cada ocho Kgrs. de peso, cada ocho horas, mientras continúe la fiebre.

Tabletas: vienen de 500 y 650 mgrs. La dosis es de 1 tableta de 500 mgrs por cada 25 Kgrs. de peso o 1 tableta de 650 mgrs por cada 35 kgrs. de peso cada ocho horas, mientras continúe la fiebre.

Supositorios: vienen de 125 y 250 mgrs. La dosis usual es de un supositorio de 125 mgrs. por cada 6 kgrs. de peso o un supositorio de 250 mgrs. por cada 12 Kgrs. de peso. cada ocho horas, mientras continúe la fiebre.

2) Drogas antiinflamatorias no esteroideas (D.A.I.N.E.):
En éste grupo existen numerosos medicamentos que poseen propiedades antitérmicas, analgésicas y, a diferencia del Acetaminofén, también poseen efectos anti-inflamatorios.

Entre ellos, los principales son:

Ibuprofén: se presenta en suspensión y tabletas de 200, 400 y 800 mgrs. La dosis usual es de ½ c.c. por cada Kgr de peso o 1 tableta de 200 mgrs. por cada 20 kgrs. de peso (o 1 tableta de 400 mgrs. por cada 40 Kgrs. de peso) cada ocho horas, mientras continúe la fiebre.

Diclofenac: viene en gotas, supositorios y tabletas de 25 mgrs. La dosis usual es de 1 gota por cada Kgr. de peso o ½ supositorio por cada 12 kgrs. de peso. Las tabletas se pueden utilizar en niños mayores de 25 Kgrs. cada ocho horas, mientras continúe la fiebre.

Nimesulide: viene en gotas. La dosis usual es de una gota por cada Kgr. de peso, cada 12 horas, mientras continúe la fiebre.

Aspirina: la utilización de éste producto como antipirético en los niños casi ha desaparecido, debido al riesgo potencial del Síndrome de Reye, peligrosa afección neurológica que puede ocurrir cuando se administran durante las enfermedades virales.

Dipirona: Los efectos colaterales potencialmente fatales que puede ocasionar éste medicamento han limitado tanto su uso, que muchos países decidieron retirarlo de sus mercados.

Combinación de medicamentos

En los casos en que la temperatura vuelva a subir antes que hayan transcurrido las ocho horas en que se repetiría el medicamento, se puede alternar el Acetaminofén con el Ibuprofén , cada cuatro horas, es decir, ofrecer el Acetaminofén y cuatro horas después el Ibuprofén; en pocas palabras, alternar cada cuatro horas uno distinto del anterior.

CONSEJOS

-La mejoría de un síntoma dependerá del tratamiento de la enfermedad que lo origina, por lo que es necesario consultar al médico, antes de suministrar cualquier medicamento.
-Si su niño permanece febril por más de 72 horas es imperativo llevarlo a consulta médica.
-Puede mezclar cualquier medicamento antipirético con un poco de agua, jugo o refrescos.
-Un centímetro cúbico (c.c.) es igual a un mililitro (m.l.)
-Si su niño no tolera medicamentos por la vía oral, se pueden utilizar supositorios rectales.
-Mantenga todos los medicamentos fuera del alcance de los niños. La sobredosis de antipiréticos puede causar peligrosas intoxicaciones.

Dr. Meyer Magarici

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