Diabetes insípida

Descripción

La diabetes insípida es una enfermedad de carácter temporal y pasajero o crónica y persistente que se produce por una secreción disminuida de una hormona llamada vasopresina u hormona antidiurética (ADH) y que se segrega en una parte del cerebro llamada hipotálamo en íntima relación con la glándula hipófisis.

Como consecuencia de esta falta de hormona antidiurética, los pacientes tienen una excesiva eliminación de orina que además es muy diluida y una sed exagerada.

Causas

Existen dos tipos de pacientes con diabetes insípida. Los que tienen una disminución marcada de la producción de esta hormona sin una causa que lo explique, y que se denomina diabetes insípida primaria o idiopática, indicando el origen desconocido del problema. Y aquellos en los que el trastorno se debe a lesiones adquiridas que producen un desorden en la fabricación de esta hormona.

En este segundo caso hablamos de diabetes insípida secundaria o adquirida, y suele aparecer en distintas circunstancias como las siguientes:

  • Después de hacer una extirpación quirúrgica de la hipófisis (glándula endocrina situada en la parte anteroinferior del encéfalo) por otro motivo.
  • Como secuela de traumatismos y fracturas que afectan a la base del cráneo.
  • En casos de tumores que afectan a la hipófisis o a las zonas del hipotálamo (parte del cerebro en contacto directo con la hipófisis y relacionado con su función) y que destruyen o afectan a las células que han de producir la hormona antidiurética.
  • Otras enfermedades como tuberculosis o sarcoidosis, en las que aparece una especie de cicatrices en esta zona que alteran también la fabricación de hormona antidiurética.
  • Determinadas infecciones como meningitis, encefalitis y lesiones de las arterias de la base del cráneo como dilataciones de las mismas (aneurismas) o trombosis y obstrucción de ellas.

Desde el punto de vista médico, es importante realizar el diagnóstico completo de la enfermedad, pues como se verá más adelante el tratamiento y el pronóstico va a ser distinto según los casos.

También es importante distinguir la diabetes insípida producida por una disminución de la secreción de hormona antidiurética, de aquellos otros casos en los que la producción de esta hormona es normal, y lo que sucede es una alteración en el riñón que impide actuar a esta sustancia hormonal. En este segundo caso se habla de diabetes insípida de origen renal.

Síntomas

En la diabetes insípida, como ha quedado dicho anteriormente, se produce un trastorno del metabolismo del agua, caracterizado por la producción diaria de un volumen muy grande de orina diluida, lo que se demuestra en un simple análisis de orina en la que se encuentra una densidad muy baja (menos de 1.005 unidades de osmolaridad -concentración de sales-, es decir, menos de 200 mlosmoles por litro).

El comienzo de los síntomas puede ser insidioso y lento o brusco y abrupto y puede producirse en cualquier época de la vida.
Las personas afectas de diabetes insípida, pueden beber y eliminar cantidades enormes de líquido (entre 3 y 30 litros al día), sin respetar la noche, lo que obliga a levantarse varias veces para beber y orinar.

Como es fácil suponer, si no se reponen adecuadamente las pérdidas de agua por la orina, se origina una rápida deshidratación, que puede llevar al coma e incluso a la muerte.

En la diabetes insípida de origen desconocido, los únicos síntomas, por tanto, son la sed exagerada, y la necesidad de orinar continuamente grandes cantidades de líquido.

En aquellos casos en los que la enfermedad se produce como consecuencia de otra (diabetes insípida secundaria), se podrán encontrar síntomas típicos de las enfermedades asociadas.

Diagnóstico

El diagnóstico de la diabetes insípida se hace demostrando la inadecuada secreción de hormona antidiurética, tras provocar los distintos estímulos que en personas normales producen un aumento de la secreción de esta sustancia como, por ejemplo, la privación de agua o la administración de una solución rica en sal o a través de la administración de nicotina.

Los pacientes que tienen este problema, cuando se estimula el hipotálamo (parte del cerebro donde se segrega esta sustancia) con estímulos como los descritos, no se observa una reducción significativa de la cantidad de orina eliminada ni se objetivan efectos sobre la concentración de orina, al contrario de lo que sucede en una persona normal, que en estos casos ahorra agua, concentrando la orina y disminuyendo la cantidad emitida.

La prueba más fiable para demostrar el problema, es la privación completa de agua, que debe hacerse bajo vigilancia médica del paciente, ante el riesgo de deshidratación.

La prueba consiste en ingresar al paciente y medir la concentración de sodio y la osmolaridad (concentración de sales) del suero. A continuación se recoge cada hora la orina emitida y se mide también su densidad u osmolaridad (concentración de sales). Los pacientes que tienen el problema, siguen eliminando orina diluida sin concentrar, produciéndose paulatinamente una deshidratación que se observa junto a una disminución de la tensión arterial y aumento de la frecuencia cardiaca.

La pérdida de agua del organismo, se puede medir registrando la disminución del peso corporal. Además en los sucesivos análisis de orina se observará que la densidad sigue siendo baja.

Al finalizar la prueba se pueden administrar a los pacientes una pequeña cantidad de hormona antidiurética diluida en un suero que se administra durante 2 horas. En las muestras de orina que se recogen a continuación, se debe observar ahora un cambio producido por la existencia de hormona antidiurética que se ha administrado artificialmente.

Como se ha explicado para realizar esta prueba el paciente debe estar ingresado bajo vigilancia directa para prevenir los riesgos apuntados.

La prueba permite además distinguir el tipo de diabetes insípida y ubicar localización del problema.

Existe otro trastorno de naturaleza distinta pero que comparte algunos síntomas con la diabetes insípida. Nos referimos a la denominada polidipsia psicógena (compulsiva).

Este término médico quiere decir que personas con trastornos psíquicos pueden tener una manía de beber agua compulsivamente sin una causa física que lo explique. Estos pacientes pueden beber y eliminar hasta 6 litros de líquido al día, y generalmente se acompaña de otros síntomas psicológicos y emocionales. A diferencia de los enfermos que tienen diabetes insípida, éstos no suelen levantarse por la noche orinar ni les despierta la sed.

Cuando se les hace la prueba de privación de líquidos la respuesta es correcta si bien algunos de ellos desarrollan un trastorno en el riñón caracterizado por incapacidad de concentrar la orina, que puede persistir durante unas cuantas semanas confundiendo al médico que intenta hacer un diagnóstico diferencial de ambos problemas.

No obstante los pacientes con este problema psiquiátrico, después de varios días de restringir los líquido que beben, responden normalmente y vuelven a una producción de orina completamente normal.

Prevención

En la diabetes insípida primaria o idiopática es decir la que tiene un origen desconocido, no existe ninguna medida preventiva.
En el resto de los casos, se puede prevenir tratando adecuadamente la causa que la origina.

Tratamiento

En los casos en los que la diabetes insípida es provocada por otra enfermedad, el tratamiento médico debe ir orientado a la enfermedad principal. En el resto de los casos, se puede administrar a los enfermos la hormona antidiurética de la que existen distintos preparados farmacológicos que se administran en forma de pulverización nasal auto administrada. Generalmente es necesario aplicarla cada 2 a 6 horas.

Existen también polvos que se esnifan, aunque pueden producir irritación de las vías nasales. No obstante este método de administración de la vasopresina u hormona antidiurética es bien tolerado y eficaz.

Existen otras presentaciones para administrar en inyección intramuscular, que producen un efecto más duradero.
Como tratamiento complementario a la administración específica de la hormona que estos pacientes no producen o producen cantidades insuficientes, existen otros tipos de medicamentos que ayudan a reducir la cantidad de orina emitida.

Nos referimos a determinados medicamentos diuréticos o medicamentos que estimulan la liberación de hormona antidiurética como la clorpropamida, la carbamacepina o el clofibrato.

Otras sustancias utilizadas en el tratamiento de los diabéticos como las biguanidas, no aumentan la liberación de hormona antidiurética pero potencian su efecto.

Enviado por Grecia Alemán

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