Dolor abdominal

El dolor abdominal es un síntoma percibido por el paciente preferentemente desde el abdomen; sus características varían según sea la zona afectada, la causa del proceso, el tiempo transcurrido desde el inicio y la edad del paciente.

Descripción

El dolor abdominal es un síntoma percibido por el paciente preferentemente desde el abdomen; sus características varían según sea la zona afectada, la causa del proceso, el tiempo transcurrido desde el inicio y la edad del paciente.

El dolor abdominal es un motivo frecuente de consulta en Pediatría y gran variedad de patologías pueden presentarlo como síntoma, así, dado que se trata de un síntoma y, por lo tanto es algo subjetivo, en niños pequeños es imposible conocer sus características (intensidad, localización, irradiación, asociaciones o duración). En éstos se supone su existencia por su expresión facial, por sus movimientos y por el llanto que casi siempre acompaña al cuadro, a partir de los 7-10 años la explicación del paciente ayuda como en el adulto para concretar su naturaleza.

Al hablar de dolor abdominal en pediatría, básicamente distinguimos tres entidades:

- DOLOR ABDOMINAL AGUDO se produce en casos de obstrucción e inflamación y requiere diagnóstico precoz para decidir si requiere tratamiento quirúrgico; la mayoría de los casos obstructivos son quirúrgicos y, entre los que cursan con inflamación, la entidad más frecuente es la gastroenteritis aguda que precisa tratamiento conservador.
- DOLOR ABDOMINAL CRÓNICO hace referencia a tres o más procesos de dolor abdominal en un período de tiempo inferior a tres meses siempre que sean de intensidad suficiente para afectar a la actividad del paciente, por lo que se denomina también dolor abdominal recurrente o recidivante y, como luego veremos, responde a múltiples causas.
- CÓLICO DEL LACTANTE que aparece en el primer trimestre de vida y continúa siendo una entidad mal conocida, de etiología (origen) y fisiopatología todavía mal definidas.

Imágenes

http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/images/stomacheache.jpg
Dolor abdominal
www.nlm.nih.gov

http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/images/ency/fullsize/8704.jpg
dolor abdominal crónico
salud.solotecnologia.com.ve

http://www.teknon.es/consultorio/aparatodigestivo/preguntas/imagenes/dolor_abdominal_01.jpg
y la intensidad del dolor,
www.teknon.es

http://radio.rpp.com.pe/saludenrpp/files/2008/05/dolor_abdominal.jpg
parte inferior del abdomen
radio.rpp.com.pe

http://1.bp.blogspot.com/_uvI9ovDOQ_I/SCj1Gl6UmAI/AAAAAAAAAEU/FSSB2IC58es/s400/dolor%2Babdominal.jpg
Dolor Abdominal
dameromagico.blogspot.com

http://www.aurorahealthcare.org/healthgate/images/AC00010_97870_1_abdominal%2520organs.jpg
del dolor abdominal común,
www.aurorahealthcare.org

http://www.padreshispanos.com/photos/uncategorized/2008/02/07/dolordebarriga.jpg
El dolor abdominal es una
padreshispanos.com

http://saludchicago.com/imagenes_medicas/1070.jpg
Dolor Abdominal Imágenes
saludchicago.com

Causas

Para hablar de las distintas causas de dolor abdominal, como hemos visto, hemos de diferenciar según se trate de dolor abdominal agudo o crónico.

Las causas de DOLOR ABDOMINAL AGUDO son numerosas, pero las más frecuentes en niños podemos verlas a continuación distribuidas por edades:

Recién nacidos (0 – 1 mes):
Sepsis.
Infección de orina.
Intolerancia alimentaria.

Lactantes (1 – 12 meses):

  • Gastroenteritis aguda.
  • Traumatismos.
  • Cólico del lactante.
  • Intolerancia alimentaria.

Pre-escolares (2 – 4 años):

  • Gastroenteritis aguda.
  • Ovulación – Menstruación.
  • Apendicitis aguda.

En cuanto al DOLOR ABDOMINAL CRÓNICO, hemos de saber que también existen múltiples causas aunque nombraremos sólo las más importantes.

En general, destacamos: dolor abdominal recurrente funcional, apendicitis crónica, gastritis, intolerancia/maldigestión de la lactosa, giardiasis intestinal, celiaquía, fobia escolar, malos tratos físicos o psíquicos, diarrea crónica inespecífica, colon irritable, estreñimiento, enfermedad inflamatoria crónica intestinal (colitis ulcerosa o Crohn), causas renales (hidronefrosis, pielonefritis o litiasis), fibrosis quística del páncreas…

Se cree que la frecuencia relativa de estos procesos varía dependiendo del método de estudio utilizado para el diagnóstico, así, por ejemplo, el dolor abdominal recurrente funcional que se estimaba con una frecuencia entre 90 y 95%, series recientemente publicadas señalan entre 18 y 37% aumentando, por tanto, la importancia de otras entidades como maldigestión de la lactosa (diagnóstico por la prueba de medición de hidrógeno en aire espirado), gastritis (diagnóstico por endoscopia)…

De estas revisiones parece deducirse que hasta ahora, el grupo de dolor abdominal recurrente era un “cajón de sastre” en el que estaban incluidas patologías orgánicas concretas, pero que no se habían clasificado como tales por no utilizar los métodos diagnósticos adecuados.

En cuanto al CÓLICO DEL LACTANTE, simplemente hablamos de factores predisponentes: tipo de familia, temperamento del lactante, percepción familiar de los síntomas y ambiente en general. Como hemos dicho, su etiología (origen) y fisiopatología no están claras, ya que esta misma sintomatología se presenta en niños normales.

Tampoco ha podido comprobarse la relación entre el cólico y el tipo de dieta, pero sí con la frecuencia de las tomas, pues se ha visto que el incremento del número de tomas se asocia a menor frecuencia de los ataques de llanto y viceversa. Existen múltiples hipótesis que tratan de explicar el proceso; por una parte, se piensa que el acúmulo de aire intraluminal puede originar llanto, pero no es seguro que su presencia sea la causa del cólico del lactante ya que el aire a nivel intestinal se produce por múltiples mecanismos.

Por otra parte, se habla de una cierta menor actividad de la lactasa que puede originar mayor presencia de lactosa en el intestino y, así, mayor producción de hidrógeno por fermentación bacteriana. Por último, en la actualidad presenta gran relevancia la hipótesis sobre la actividad motora intestinal del lactante, encontrándose en muchos casos hiperperistaltismo del colon e incremento de presión a nivel del recto, (a favor de este factor determinante del cólico está su respuesta favorable al hidrocloruro de diciclomina, que actúa como relajante de la musculatura lisa).

Síntomas

Síntomas del DOLOR ABDOMINAL AGUDO

Se desencadena por inflamación u obstrucción; como sabemos, es fundamental realizar el diagnóstico diferencial urgente para decidir si el cuadro requiere tratamiento quirúrgico. En general, este tipo de dolor abdominal suele ser intenso y se corresponde con patología orgánica, constituye pues una situación de urgencia en la atención y el tratamiento del proceso.

Los procesos inflamatorios digestivos que cursan con dolor abdominal agudo obedecen a diversas causas; de las causas infecciosas, la más frecuente es la gastroenteritis aguda, en la que el dolor se origina por distensión de víscera hueca, el intestino, conocido como espasmo cólico; suele precederse de vómitos, a veces fiebre y se sigue de diarrea característica según el germen causal.

La obstrucción intestinal aparece también de forma aguda, responde a múltiples causas y cursa con distensión de la parte de intestino anterior al lugar obstruido. Esta obstrucción puede ser paralítica (íleo paralítico), que suele requerir tratamiento conservador o bien de origen mecánico, que normalmente se soluciona con tratamiento quirúrgico, ya que si evolucionan pueden producir necrosis tisular (de los tejidos) de la zona comprometida seguida de perforación y peritonitis con riesgo de muerte. La clínica varía según el lugar de obstrucción, cuando la obstrucción es alta, los vómitos son precoces y es menos aparente la distensión abdominal; en obstrucciones bajas, los vómitos son tardíos, biliosos o fecaloideos, el abdomen está más distendido y la deshidratación es menor.

Síntomas del DOLOR ABDOMINAL CRÓNICO

Se refiere a los procesos que cursan con dolor abdominal en un período de tres meses, siempre que lo hagan con intensidad suficiente para afectar la actividad del paciente, por lo que también se denomina dolor abdominal recurrente o recidivante (DAR), como ya hemos visto, producido por múltiples causas; en ocasiones, el dolor abdominal recurrente puede tener diferente topografía y cortejo acompañante, lo que dificultará el diagnóstico de esta entidad pero será fundamental para diferenciarlo de otras entidades clínicas causales de dolor abdominal crónico.

Síntomas del CÓLICO DEL LACTANTE

Es una entidad mal definida, que aparece en el primer trimestre de vida, cuyo conocimiento es fundamentalmente clínico, caracterizado por llanto de intensidad variable, irritabilidad, distensión abdominal, encogimiento de las piernas sobre el abdomen, expresión facial típica y ausencia de respuesta a estímulos calmantes. El llanto ocurre fundamentalmente a última hora del día, persiste alrededor de tres horas, se presenta en más de tres días por semana y durante un tiempo superior a tres semanas.

El cólico puede iniciarse como lloriqueo o ruidos guturales, con actividad motora de extensión del tronco y encogimiento de las piernas sobre el abdomen; en esta fase inicial suelen ser útiles los intentos afectivos de calmar al lactante, pero éstos ya no tendrán éxito cuando el cólico esté establecido.

Diagnóstico

Como en cualquier otra patología, el diagnóstico se basa en la historia clínica, en la que es de gran importancia la recogida detallada de los datos clínicos que suelen ser transmitidos por los padres debido al rango de edad de los pacientes, la exploración física del niño y las pruebas complementarias disponibles según la sospecha clínica.

HISTORIA CLÍNICA:

En la historia clínica será importante detallar las siguientes características: tipo de dolor (cólico, quemante, opresivo…), calidad e intensidad del dolor, localización al inicio y progresión del mismo, irradiación, cronología y características de los síntomas acompañantes (vómitos, fiebre, diarrea, etc.), relaciones observadas (ingesta, medicamentos, traumatismos, sueño, etc.). Será fundamental conocer la repercusión del dolor sobre el estado general del niño (apetito, actividad, crecimiento…), puesto que los casos en que se compromete la afectación del estado general irá a favor de un trastorno grave, ya sea de origen orgánico o psíquico.
Lógicamente, como en cualquier otra consulta, la historia debe completarse con las antecedentes personales del paciente (importante preguntar por intervenciones quirúrgicas abdominales previas, traumatismos locales, exposición a contagios de infección abdominal…) y los de su familia.

EXPLORACIÓN FÍSICA:

En la exploración física nos centraremos, en primer lugar, en la evaluación del estado general del niño y en la búsqueda de causas extraabdominales de dolor. Para ello, comenzaremos observando la actitud del niño, su expresión facial, el grado de postración, signos de deshidratación, movimientos espontáneos y aspecto del abdomen. En este sentido, es de gran importancia la exploración abdominal; el médico debe intentar tranquilizar al niño y procurar explorarle lentamente, sin provocarle dolor, con cariño, intentando ganar la confianza del paciente para así lograr mayor información con esta exploración.

La inspección abdominal debe detectar cambios de coloración de la piel, cicatrices, hernias, distensión abdominal, etc. La palpación del abdomen debe iniciarse utilizando el fonendoscopio, pues permitirá valorar la reacción ante una ligera y superficial presión que informa de la presencia de irritación peritoneal y permitirá también percibir el grado de peristalsis mediante la mayor o menor intensidad de ruidos hidroaéreos, la palpación permite además captar el grado de contracción muscular, sensibilidad o rigidez, asas distendidas, hernias y masas tumorales…

Es importante conocer la actitud de flexión de cadera derecha por afectación del músculo psoas o íleopsoas, típica de apendicitis con irritación muscular, y la reacción ante rotación interna pasiva del muslo derecho flexionado (signo del obturador).

EXPLORACIONES COMPLEMENTARIAS:

Las exploraciones complementarias que realizaremos en cada caso dependen de la sospecha diagnóstica inicial; en general, las pruebas diagnósticas que utilicemos son:

-Hemograma completo, (análisis de sangre) permite evidenciar, por ejemplo, una anemia hipocrómica por hemorragia visible u oculta como en el caso de úlcera duodenal o de enfermedad inflamatoria intestinal.

-VSG, aparece elevada en cuadros de infecciones del tracto urinario, en la enfermedad inflamatoria intestinal (aunque aquí también puede ser normal), en colagenosis… La PCR, lógicamente experimentará variaciones similares por tratarse también de un reactante de fase aguda.

-El análisis de orina, permite estudiar el sedimento, el cultivo y el estudio de la albúmina, lo que resulta también de gran utilidad diagnóstica.

-El estudio de las heces es útil para identificar el germen causante de infección intestinal, ya sea por cultivo (Salmonella, Yersinia…) o por el estudio de parásitos en heces. Es importante también el estudio de sangre oculta en heces (muchas veces se sospecha por el color oscuro de las deposiciones), pues puede aparecer sangre por diversas causas: esofagitis, ulcus gastroduodenal, enfermedad inflamatoria intestinal, etc.

-Radiografía simple de abdomen, aunque aporta gran información, casi todos los datos que proporciona también se observan por ecografía, por lo que ésta ha ido sustituyéndola en la práctica; es especialmente útil, en decúbito y bipedestación, en casos de obstrucción intestinal (permite ver niveles, asas dilatadas y ausencia de aire distal a la obstrucción).

-Ecografía abdominal, método especialmente útil en los casos de dolor abdominal agudo; con frecuencia pueden detectarse los siguientes trastornos: estenosis ureterales, lesiones de órganos tras traumatismos (por ejemplo, quistes esplénicos o pancreáticos), abcesos postoperatorios (a menudo, años después de una intervención abdominal), litiasis biliar o urinaria, divertículos de Meckel, tumores abdominales, etc.

En la mayor parte de los casos, con esta batería de pruebas complementarias disponibles tanto en atención primaria como en situaciones de urgencia, suele ser más que suficiente para realizar el diagnóstico del cuadro, (incluso en casos de dolor abdominal recurrente de origen psicógeno o funcional, pues la normalidad de estos estudios son de gran importancia para tranquilizar al niño y a los padres, pues conlleva en muchos casos la desaparición del dolor).

En cualquier caso, en cuadros de dolor abdominal persistente en los que no hemos llegado al diagnóstico, disponemos en la actualidad de otras pruebas complementarais como son: Test del aliento de hidrógeno, de gran utilidad en el estudio de la malabsorción de la lactosa y otros hidratos de carbono, Test del aliento con urea marcada con carbono-13, muy útil en casos de infección por el Helicobacter pylori, fibrogastroduodenoscopia, es el método diagnóstico definitivo en casos de gastritis y úlceras gastroduodenales, etc.

Tratamiento

Si hasta ahora hemos entendido el desarrollo de este capítulo, entenderemos que el dolor abdominal es un síntoma clínico y como tal, si intentamos explicar el tratamiento, tendríamos que hacerlo de todas y cada una de las causas que pueden originarlo, lo cual sería prácticamente imposible, por lo que simplemente hemos de saber que existen situaciones que requieren tratamiento quirúrgico, sobre todo al hablar de cuadros de dolor abdominal agudo.

En cualquier caso, y sobre todo cuando la causa del dolor abdominal recurrente todavía no es evidente, el pediatra sólo ante la sospecha clínica, deberá aconsejar ciertas medidas generales: mantener una actitud de apoyo psicológico al paciente y a la familia, la dieta ha de ser equilibrada y rica en fibra, la actividad cotidiana ha de ser también normal, con la gimnasia y el deporte necesarios para cada edad y sexo…

Los medicamentos sólo se administrarán en casos de dolor abdominal recurrente intensos, en los que está indicado la administración de sedantes y antiespasmódicos, que en la mayoría de los casos tienen únicamente efecto placebo (medicamento sin eficacia terapéutica).

El psiquiatra será necesario en los casos en que se produce un trastorno emocional profundo con un cuadro clínico de gravedad.
Un cuadro especial lo constituye el cólico del lactante, en el que el tratamiento no suele ser fácil. Se ha comprobado que el incremento del número de tomas se asocia a menor frecuencia de los ataques de llanto y viceversa; también se ha visto cierto efecto beneficioso mediante intervenciones afectivas relajantes, movimientos rítmicos y acercamiento maternal en las fases iniciales de la crisis.

Consejos y recomendaciones

El dolor abdominal recurrente o recidivante, DAR, constituye una entidad de gran importancia, tanto por su frecuencia (máxima en edad escolar), como por la importancia que tiene el conocimiento de los múltiples factores que pueden condicionar su aparición.

Como ya sabemos, el DAR se define como aquel que se presenta por lo menos tres veces durante un período de tres meses, con intensidad tal que el dolor impide la actividad normal del paciente.

Distinguimos tres causas fundamentales, orgánica, funcional y psicógena, y las tres pueden coincidir en el mismo paciente; la etiología (origen) funcional es la más frecuente, hasta un 85% de los casos, seguida de la etiología psicógena y, por último, alrededor de un 5% de los casos, corresponden a una causa orgánica.

En los lactantes y en los párvulos, tanto el dolor abdominal agudo como los dolores abdominales recurrentes en principio deben considerarse como orgánicos hasta que no se demuestre lo contrario. En los niños en edad escolar, predominan los dolores abdominales recurrentes de tipo funcional. En los adolescentes, al principio también predomina el dolor de tipo funcional, pero a medida que éstos van avanzando en edad, prevalecen los dolores de origen genitourinario y los dolores abdominales recurrentes de origen psicógeno.

Aunque es fundamental tener presente la existencia de este trastorno, es imprescindible diferenciar cada episodio de dolor abdominal, incluso en los casos ya diagnosticados de dolor abdominal recurrente, de los cuadros clínicos de “abdomen agudo”, pues éste puede sobrevenir en cualquier momento a pesar del diagnóstico inicial.

Por último, sólo como apunte, nombraré algunas de las características más importantes de los dos tipos de dolor abdominal recurrente más frecuente, pues considero que su conocimiento tiene gran importancia, tanto para la familia como para el médico, pues permitirá establecer la duda diagnóstica en los casos sospechosos:

Dolor abdominal recurrente ORGÁNICO, es más probable que sea orgánico cuando el dolor está bien localizado, es constante, despierta al paciente durante el sueño y no se refiere al área periumbilical; los síntomas y/o signos de localización en un órgano determinado pueden orientar al pediatra respecto a la afectación causal.

Dolor abdominal recurrente PSICÓGENO, en general, la identificación de una causa psicógena puede resultar incluso más difícil que la identificación de las entidades de carácter orgánico. Significa la señal de un trastorno de la propia personalidad o de las relaciones interpersonales, de hecho, situaciones que con frecuencia nos orientan a este origen son algunas como discordia familiar, problemas escolares o de aprendizaje, experiencias de separación (divorcio de los padres, muerte de un familiar…), organización inapropiada de las horas de sueño, etc.

Enviado por Juan Carlos Mory

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Comentarios de los lectores

3 comentarios para “Dolor abdominal”

  1. el 02 Mar 2013 a las 22:23Paola

    hola! tengo una bebe de un año y medio, en 4 meses ha tenido 4 “crisis” me han dicho que es Enterovirus, y otra dra. me dijo que podia ser un tipo de epilepsia. pero no creo, los sintomas son: meteorismo, decaimiento, (fatiga con sudoracion), dos veces ha tenido vomitos, lo mas raro es que le vienen como colicos cada 5 o 10 minutos y con un sonido raro de lengua (que yo pienso que son nauseas) se aferra a mi un par de minutos y le va pasando y al ratito vuelve a pegarse a mi. hoy me dijo que le dolia la guatita. Se le pasa pronto (2 o 4 horas) , cuando hace caca que generalmente es dura, no como siempre…
    ¿será algo grave? ¿será epilepsia? su papá se decae igual cuando le duele el abdomen…
    AYUDA PLEASE, ¿le hago un EEG? no sé que hacer…

  2. el 04 Mar 2013 a las 17:28Micaela

    Paola, hazle nuevas pruebas a tu niño para que sepas qué es lo que le sucede, puede ser algo con la epilepsia o algo con el sistema nervioso. Espero que tengas suerte y tu pequeño pueda estar pronto bien.

  3. el 09 Mar 2013 a las 19:16Paola

    gracias por contestar!!!! tiene cálculos biliares, es muy raro en niños pequeños, pero gracias a Dios ya sabemos lo que tiene y tiene cura. Esperemos que salga todo bien y rápido. Saludos.

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