Saludisima
×

Parafilias

Compartir esta páginaShare on FacebookShare on Google+Tweet about this on Twitter

Voy a ser tu mayordomo, y vos harás el rol, de señora bien…“, canta Gustavo Cerati, vocalista de la disuelta banda musical Soda Stereo. Aunque a muchos les cueste admitirlo, todos tenemos fantasías sexuales, pero, en general, ellas ocupan una pequeña parte de nuestra actividad erótica y su fin es prepararnos para el acto sexual en sí. Todo lo contrario a las parafilias.

El exhibicionismo es el acto repetitivo de exposición genital a un extraño con el objetivo de producir excitación sexual.

El parafílico se fija en un comportamiento o fantasía relacionado con cualquier cosa que no sea otro ser humano adulto entero y voluntariamente disponible para el acto sexual.

Las normas aceptadas de comportamientos y actitudes sexuales varían entre las culturas y en el seno de éstas. Un ejemplo de ello es la masturbación -antes catalogada de perversión y causante de enfermedad mental- que hoy se reconoce como una actividad sexual normal durante toda la vida.

Más allá de…

Las parafilias -del griego para que significa “más allá de”- son una alteración en la capacidad para mantener actividad sexual afectiva entre humanos adultos. En definitiva, el parafílico se fija en un determinado comportamiento o fantasía relacionado con cualquier cosa que no sea otro ser humano adulto entero y voluntariamente disponible para el acto sexual.

Muchas de las parafilias son raras y todas son más frecuentes en hombres que en mujeres. Es posible que existan razones biológicas para esta distribución desigual. Entre los 3 y los 6 años, los varones pasan por un período crítico del desarrollo sicosexual que determina mayores vulnerabilidades.

Como el patrón de estímulo erótico está bastante bien desarrollado antes de la pubertad, las alteraciones sexuales deben investigarse en años prepuberales.

Existen 3 factores importantes que se relacionan con estas alteraciones

:

  • La ansiedad interfiere en el desarrollo sicosexual normal.
  • Un desplazamiento a otro patrón de estimulación permite que la persona evite el patrón estándar de estimulación erótica, a la vez que retiene la capacidad de placer sexual.
  • El patrón de estimulación sexual a menudo tiene facetas simbólicas y condicionantes.

Sin embargo, hasta hoy es objeto de controversia si todos los desarrollos parafílicos se han originado en estos procesos. En muchos casos, quizás en la mayoría, la dotación genética y el desarrollo cerebral fetal proporcionan el potencial para responder a la falta de influencias ambientales, especialmente, de la dinámica familiar.

Una lista muy larga

“Científicamente no se puede decir que un comportamiento parafílico sea perverso o desviado. En realidad, es una alteración de la conducta sexual dentro de los parámetros de lo que se entiende por normal“, explica Giorgio Agostini, sicólogo, sociólogo y Director de la Sociedad Chilena de Sexualidad.

La lista de posibles parafilias es tan extensa como la imaginación humana. Las más conocidas son:

Fetichismo: empleo de objetos inertes como método exclusivo preferido para producir excitación sexual. Generalmente se inicia en la adolescencia. Los fetiches más usados son ropa interior femenina, zapatos y botas y, con mayor frecuencia, partes del cuerpo humano como pelos y uñas.

Travestismo: empleo de prendas femeninas en varones heterosexuales. Los travestidos habitualmente obtienen cierta excitación sexual y la exhibición pública les puede proporcionar gran satisfacción. Muchos travestidos tienen relaciones conyugales satisfactorias.

Pedofilia: preferencia por la actividad sexual recurrente con niños prepúberes.

Exhibicionismo: acto repetitivo de exposición genital a un extraño con el objetivo de producir excitación sexual. En la mayoría de los casos no se busca un contacto sexual mayor. La mayoría de los exhibicionistas están casados, pero el matrimonio a menudo es dificultado por una mala adaptación sexual, incluyendo frecuentes disfunciones sexuales.

Voyerismo: estimulación sexual producida al observar personas desnudas, que se están desnudando o manteniendo actividades sexuales. Durante la actividad voyerística puede producirse un orgasmo, generalmente debido a la masturbación del individuo. El voyerista no inicia un contacto sexual directo.

Masoquismo sexual: participación intencional en una actividad en la que el individuo es físicamente lesionado o en la que su vida es amenazada para producir la excitación sexual, o cuando el modo preferido o exclusivo de producir excitación sexual es ser humillado, atado, golpeado o sometido a otra forma de sufrimiento. Una de las formas más peligrosas de esta parafilia comprende diversos tipos de autolimitación física y de asfixia parcial (hipoxifilia) mediante el ahorcamiento u otros medios de privación de oxígeno que pueden conducir a la muerte accidental.

Sadismo sexual: consiste en infligir sufrimiento físico o sicológico a la pareja sexual como método de estimular la excitación y el orgasmo. El diagnóstico está justificado independientemente de que la pareja consienta o no. Los casos más extremistas son aquellos en que los individuos torturan, violan brutalmente a sus víctimas e incluso los asesinos que se excitan con la muerte de la víctima.

Menos frecuentes, aunque reales, están:

Zoofilia: atracción por animales.

Necrofilia: atracción por los cadáveres.

Froterismo: tocar o frotarse contra una persona sin su consentimiento.

“El tratamiento que aplicamos en estos casos es la sicoterapia y la modificación conductual. El objetivo es investigar las razones más profundas que inducen a este tipo de comportamiento. En algunos casos más específicos -como la pedofilia- se pueden administrar fármacos con el fin de disminuir los impulsos sexuales”, concluye Agostini.

Muchas veces, estas alteraciones sexuales se asocian y terminan transformándose en múltiples. En algunos países, los parafílicos intentan asociarse con grupos para legalizarse como minorías, como sucedió con los homosexuales, que fueron considerados enfermos durante décadas.

Enviado por Grecia Alemán.

1 comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

  1. sara

    09/10/2012 at 20:31

    la verdad estos comportamientos no son normales, la verdad creo q esto es un problema de salud publica. ya q este patron es un poco fuera de lo normal, sin ofender no mucho menos escandalizar esta jente, hay q mirar desde un punto de vista muy humano.