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Bocio

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Descripción

El bocio es una enfermedad que se caracteriza por el aumento del tamaño de la glándula tiroides, generalmente debido a la producción insuficiente de la hormona que esta glándula produce (hormona tiroidea).

Como consecuencia de su insuficiencia, la glándula aumenta de tamaño en un intento de ser capaz de producir más cantidad de hormona tiroidea.

El resultado más aparente es la aparición de una tumoración o vuelto en la parte anterior del cuello característico que se ve y que se palpa en cuanto tiene un cierto tamaño.

¿Son todos los bocios iguales?
En realidad el término bocio significa únicamente aumento del tamaño de la glándula y existen, por tanto, distintos tipos, excluyendo siempre el cáncer de tiroides, que aunque produce un aumento de la glándula, no se incluye en el grupo de los bocios y el bocio multinodular tóxico que aunque aumenta el tamaño de la glándula clínicamente se caracteriza por una excesiva producción de hormona tiroidea y se manifiesta en forma de hipertiroidismo a diferencia del resto de los bocios que estamos considerando en este apartado.

El esquema más sencillo para clasificar los tipos de bocios son:
– BOCIO DIFUSO, es decir, que afecta globalmente a toda la glándula.
– BOCIOS NODULARES, es decir, formados por nódulos ocultos distintos que crecen y provocan un aumento del tamaño del tiroides.

La simple palpación del cuello puede permitir distinguir ambos grupos de enfermedades.

Causas

Existen distintas causas que pueden provocar el aumento del tamaño de la glándula tiroides en el cuello. En algunos casos la enfermedad se produce como consecuencia de una insuficiente cantidad de yodo en la alimentación. En este caso se habla de bocio endémico y se produce en algunas zonas geográficas donde se come poco pescado y el agua es pobre en yodo, por lo que muchas personas que viven en estas áreas geográficas desarrollan la enfermedad. En España estas zonas existen en Asturias, País Vasco, ciertas zonas de los Pirineos y León.

Muchos medicamentos pueden también interferir con la producción de hormona tiroidea y provocar bocio. Son un ejemplo el ácido aminosalicílico, las sulfonilureas que se utilizan en el tratamiento de la diabetes, el litio que se utiliza en el tratamiento de ciertas enfermedades psiquiátricas o incluso el yodo a grandes dosis puede provocar el desarrollo del bocio. Por un mecanismo parecido algunos alimentos tienen una acción que favorece el desarrollo del bocio, nos referimos fundamentalmente a las coles, berzas, etc.
En algunos casos el bocio se produce por un defecto en los enzimas que intervienen en el sistema productor de la tiroxina (hormona tiroidea).

Como consecuencia del déficit de hormona tiroidea en la sangre, el sistema formado por el hipotálamo y la hipófisis que desde la base del cerebro regulan el funcionamiento de todas las glándulas del cuerpo, responde produciendo una gran cantidad de TSH (hormona estimulante del tiroides, tirotropa), que intenta estimular la glándula para que fábrique tiroxina (hormona del tiroides). Seguramente, esta hormona de la hipófisis (glándula endocrina pequeña situada en la parte anteroinferior del encéfalo) es la responsable del aumento del tamaño de la glándula.

El bocio es relativamente frecuente, se produce de manera particular durante la pubertad y durante el embarazo pues en estas épocas existe un aumento de las necesidades de yodo en el organismo.

Síntomas

Si no hay complicaciones, el bocio simple puede manifestarse sin provocar en el paciente ningún tipo de molestia, lo que explica que muchas personas lleven un bocio durante muchos años sin haber visitado un centro médico o haber recibido ningún tratamiento.
Cuando el bocio es muy grande puede provocar ronquera, dolor al tragar, dolores de cabeza cuando la persona no se encuentra acostada y los síntomas propios de la compresión de las estructuras anatómicas del cuello.

Algunos bocios pueden introducirse dentro del tórax y comprimir la vena yugular o provocar dilataciones en las venas del cuello que se hacen más manifiestas al elevar los brazos.

Desde el punto de vista de la función del tiroides, el aumento de la glándula puede lograr durante mucho tiempo la producción de una hormona en cantidad suficiente para que no se manifiesten síntomas. Cuando, a pesar del aumento de la glándula, no se ha podido compensar el defecto en la producción de hormona tiroidea, los pacientes presentan síntomas de hipotiroidismo.

En algunas ocasiones, especialmente en el bocio multinodular, es decir, cuando existen muchos nódulos, uno o varios pueden producir una cantidad excesiva de hormona y causar síntomas de hipertiroidismo.

Diagnóstico

El diagnóstico general de bocio es fácil hacerlo ante la presencia de una tumoración grande en la parte baja y anterior del cuello que afecta a la glándula tiroides.

La palpación del cuello permite delimitar bien un «bulto» que puede ser de una consistencia más o menos dura y a veces es posible palpar zonas más duras que se corresponden con los nódulos.

Es muy importante a la hora de hacer el diagnóstico, investigar el lugar de residencia y el tipo de alimentación para explorar la posibilidad de una escasez en la alimentación de la persona afectada, así como la presencia de medicamentos o alimentos a los que se les conoce como productores de bocio por interferir en la fabricación de la hormona tiroidea.

Ya en el hospital o en el centro sanitario, el especialista dará el diagnóstico mediante la realización de pruebas complementarias como la gammagrafía tiroidea, que consiste en administrar yodo radiactivo en sangre y observará a través de un contador, la forma que tiene la glándula de captar y de utilizar este yodo.

La gammagrafía tiroidea además de demostrar el tamaño y la estructura de la glándula nos informa sobre la función de la misma al permitir visualizar su yodo.

De gran ayuda es también la ecografía tiroidea, que permite medir y explorar a través de un haz de ultrasonidos la estructura, el tamaño y la consistencia de la glándula, así como medir y contar los nódulos que pueda haber en su interior.

Para conocer si el paciente que tiene bocio, presenta una cantidad suficiente de hormona tiroidea o tiene un hipotiroidismo o un hipertiroidismo, bastará con analizar en la sangre del paciente la cantidad de hormona tiroidea (T4, tiroxina, y T3, triiodotiroxina), así como la cantidad de hormona que produce la hipófisis (glándula endocrina pequeña situada en la parte anteroinferior del encéfalo) para regular la producción de tiroxina en el tiroides.

Si la hormona tiroidea esta baja y la hormona estimulante del tiroides alta, nos encontramos ante un paciente con bocio difuso y con hipotiroidismo. Si por el contrario la hormona tiroidea es normal aunque la TSH (hormona estimulante del tiroides) esté alta, el paciente con esfuerzo consigue mantener un nivel de tiroxina suficiente para no tener síntomas de hipotiroidismo.

Finalmente, existe otra posibilidad cuando la hormona tiroidea está alta que coincide generalmente con una disminución de la TSH (tirotropa, hormona estimulante del tiroides), indicando que alguno de los nódulos del bocio funciona autónomamente segregando tiroxina (hormona del tiroides) por su cuenta en cantidades superiores a las necesarias y provocando un hipertiroidismo.

Prevención

A la vista de lo dicho anteriormente, es fácil deducir que una buena parte de las personas que padecen bocio podrían haberlo prevenido en la mayoría de los casos tomando yodo suficiente en la dieta (recordamos que es el pescado el alimento más rico en yodo, y que se puede suplir en la dieta utilizando sal yodada en lugar de la sal común).

Otro aspecto importante para la prevención es evitar la ingesta excesiva de alimentos capaces de producir bocio (diversas coles, coliflor, etc.) y medicamentos cuya acción sobre el tiroides actúe interfiriendo en el mecanismo de aprovechamiento de yodo en la fabricación de la tiroxina.

En los bocios multinodulares y en el resto de los tipos de bocio, no existen medidas eficaces concretas para la prevención.

Tratamiento

En primer lugar, será muy importante transmitir tranquilidad al paciente con bocio, explicándole que no se trata de un tumor maligno o de un cáncer.

Desde el punto de vista médico el tratamiento irá orientado en función del tipo de bocio con el que nos encontremos.

Si se trata de un enfermo con bocio por no tomar cantidad suficiente de yodo, el problema será fácil de solucionar mediante la dieta. En algunas zonas geográficas donde el bocio es frecuente, se utiliza de forma preventiva sal yodada y pan yodado para combatir y disminuir la presencia de esta enfermedad en la población.

Si el bocio se debe a la ingesta de alimentos o medicamentos generadores de bocio, éstos deben suspenderse o cambiarse por otros que no tengan estos efectos.

En la mayoría de los casos nos encontraremos ante un bocio difuso que ha aumentado de tamaño por su torpeza en la fabricación inteligente de hormona tiroidea, que ha obligado a la TSH (hormona segregada por la hipófisis para estimular el tiroides) a provocar un aumento de la glándula para conseguir niveles suficientes de tiroxina (hormona tiroidea) en sangre. En estos pacientes bastará con administrar tiroxina para frenar la producción de TSH (tirotropa, hormona generada por la hipófisis para estimular la glándula tiroidea) en la hipófisis, y dejar en descanso la glándula tiroides que ya no tendrá que esforzarse al disponer el organismo de la hormona que necesita a través del medicamento que la contiene.

En algunos casos estará indicado el tratamiento quirúrgico, especialmente cuando su tamaño tenga un impacto estético importante o produzca compresión de las estructuras anatómicas vecinas y dificultades al respirar, al tragar, etc.

Enviado por Juan Carlos Mory

4 comentarios

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  1. patricia trivino

    04/05/2013 at 09:07

    Buenas dias
    encuentro muy extraño. Que tenga boncio difuso, si mi alimentos. Fueron. Siempre. Sano. Y como de todo.

  2. alfonso salgado godoy

    06/04/2013 at 00:27

    que alimentos no se debe comer cuando uno tiene la enfermedad del bacio y que puedo aser

  3. mártha lucia

    09/11/2012 at 04:44

    Buenas noches. Tengo esos dolores de garganta y no sabia q era x mi bocio han sido dolores en la parte izquierda muy fuertes hasta pense q era gripe tengo un nodulo q va creciendo pero no molestaba pero no se q hacer como controlar esos dolores de cabeza y de garganta mientras me atiende el endocrino en 20 dias. Que hago mientras tanto…. ayudenme esto es muy tenaz gracias y abrazo desde cojmbia

  4. DAIRO ZULUAGA

    13/12/2011 at 02:04

    Buen dia. Me dice el medico alopata que cuando resultan problemas de Tiroides, se debe seguir de por vida el consumo de LEVOTIROXINA SODICA…me cuesta creer esto a sabiendas que las medicinas alternativas tendran otra opcion. Estoy en lo cierto?
    Mi caso es BOCIO DIFUSO.
    GRACIAS.