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Bronquitis crónica

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Descripción

El bronquítico crónico es el que presenta tos y expectoración durante al menos 3 meses al año durante dos o más años consecutivos. Se les conoce también como “azules abotargados” por presentar cianosis o coloración azulada de piel y mucosas, somnolencia y edemas (hinchazón).

La bronquitis crónica trata de un exceso de moco en el árbol bronquial de manera crónica y recurrente, manifestado por tos y expectoración, esta situación puede llevar a una limitación crónica del flujo aéreo (LCFA) y entonces se incluirá en enfermedad crónica obstructiva.

Clásicamente se distinguen 3 tipos de bronquitis crónica:

  • La simple: se ajusta estrictamente a la definición.
  • La mucopurulenta: hay agudizaciones por infecciones respiratorias.
  • La obstructiva: cursa con limitación al flujo aéreo.

Es más frecuente en ambientes rurales que urbanos, en fumadores que en no fumadores y en edades avanzadas en comparación con los más jóvenes. En nuestro país la bronquitis crónica puede llegar a afectar a un 20% de la población mayor de 40 años.

Causas

La bronquitis crónica es una entidad multifactorial, concurriendo en ella factores de tipo ambiental y defectos de la respuesta del organismo frente a la agresión de estos factores, es decir hay riesgo constitucional del individuo, pero también hay factores externos. El más importante es el hábito tabáquico, que actúa de forma más decisiva que cualquier otro factor. También la infección pulmonar, la inhalación de humos y polvos favorecen el desarrollo de la enfermedad.

El papel de la infección en la bronquitis crónica no ha sido totalmente establecido, aunque está claro que el bronquítico crónico empeora de forma aguda durante la infección. Hay contradicciones acerca de si el número de eventos agudos lleva a un deterioro más rápido de estos enfermos.

El hábito tabáquico es el factor más importante. Hay una respuesta inflamatoria bronquial persistente al humo del tabaco lo que produce un aumento del número y volumen de glándulas mucosas del bronquio y, por tanto, una producción de mayor cantidad de esputo, lo que lleva a un mayor número de episodios de infección bronquial ya que el moco es un excelente medio de cultivo de virus y bacterias. Por otra parte el aumento de moco afecta al calibre de las vías aéreas limitando el flujo de aire.

Síntomas

Como su definición indica hay tos y expectoración durante al menos 3 meses al año durante dos años consecutivos. Es habitual que el paciente hable de que tiene tos frecuente ( sobre todo a primera hora de la mañana que es cuando elimina las secreciones bronquiales acumuladas durante la noche) y que la expectoración sea clara y mucosa debido, como estos enfermos dicen, a la “tos del fumador”, sin tener otro síntoma. Se habla entonces de una bronquitis crónica simple, sin obstrucción y en este caso la disnea o dificultad respiratoria no es un síntoma frecuente.

Cuando el bronquítico crónico tiene muchas infecciones agudas puede existir disnea e incluso los llamados “pitos” o sibilancias al respirar.

La cianosis o coloración azulada de piel y mucosas puede aparecer relativamente pronto en esta enfermedad y traduce una falta de oxígeno en la sangre por la difícil ventilación en los pulmones, debido al moco.

El físico típico de un bronquítico crónico suele ser pletórico, obeso,cianótico, somnoliento, es decir será el físico ” del cianótico abotargado”. Este prototipo no siempre se cumple.

COMPLICACIONES:

Son frecuentes las reagudizaciones por infecciones respiratorias que en principio suelen ser víricas, pero que se acaban complicando con sobreinfecciónes bacterianas. El bronquítico crónico suele aumentar su producción de moco que puede ser amarillo-verdoso cuando hay infección bacteriana. Las neumonías también son otra complicación frecuente. La obstrucción al flujo aéreo. La insuficiencia cardíaca es una complicación temida y se debe a alteraciones de la ventilación que en principio afectan al pulmón y luego repercuten en el corazón. Estos pacientes presentan mayor inmovilidad debido a la disnea, que junto con la afectación pulmón-corazón les puede hacer padecer un tromboembolismo pulmonar. En ocasiones pueden existir insuficiencia respiratoria que puede ser grave, sobre todo en las agudizaciones .

Diagnóstico

El diagnóstico se hace ante una SOSPECHA CLÍNICA: tos y expectoración 3 meses al año durante 2 años consecutivos, sobre todo en pacientes mayores de 40 años y fumadores de larga evolución. Hacer este diagnóstico implica descartar otras enfermedades como tuberculosis, bronquiectasias, tumores pulmonares, etc., que pueden producir los mismos síntomas.

La radiografía de tórax suele ser normal o con un discreto aumento de las imágenes broncopulmonares, es aconsejable realizar radiografías para seguir posibles complicaciones, siempre por indicación médica.

En los análisis de sangre, al realizar una gasometría arterial (se pincha una arteria, generalmente la arteria radial, a nivel de la muñeca), hay una hipoxemia o déficit de oxígeno en la sangre y una policitemia o aumento de los glóbulos rojos que llevan el oxígeno en la sangre para compensar este déficit.

El análisis de esputo (lo que se arroja de una vez en una expectoración) es importante ante una reagudización por bacterias.
El escáner torácico nos ayudaría a descartar otras enfermedades.

Las pruebas de función respiratoria (Espirometría) serán importantes para detectar a un bronquítico crónico obstructivo.

PRONÓSTICO:

Se trata de una enfermedad CRÓNICA. Suelen ser fumadores crónicos con infecciones bronquiales repetidas que evolucionan a alteraciones en las vías aéreas. Destacar también la importancia de una buena hidratación y prevención de las reagudizaciones infecciosas, así como la vacunación antigripal cada año y otras vacunas como la antineumocócica , que serán de decisión individual.

Prevención

Se trata de una enfermedad en la que influyen factores innatos del individuo y que no se pueden evitar en su mayoría, pero también influyen otros factores sobre los que sí podemos actuar, el más importante es el consumo de tabaco, ya que es la principal y única medida que hasta ahora ha demostrado ralentizar la progresión de la enfermedad.

También deben evitarse condiciones climatológicas adversas como ambientes cargados de humo, ambientes expuestos al polvo de sílice y otras exposiciones laborales.

Tratamiento

Es importantísimo la RENUNCIA AL HÁBITO DE FUMAR, ya que éste es el factor que más influye en el bronquítico crónico más estudiado y demostrado. Mantenimiento de la HIDRATACIÓN Y NUTRICIÓN. El obeso tiene mayor trabajo respiratorio y el deshidratado hace que las secreciones sean más espesas, ambas situaciones perjudican su enfermedad crónica. Los antibióticos son imprescindibles ante una reinfección aguda, sin embargo, no se debe hacer un uso indiscriminado pues se producen resistencias a ellos para futuras infecciones. La fisioterapia consistente en drenaje postural de las secreciones y en ejercicios muy útiles en estos enfermos para eliminar el moco. El ejercicio moderado (caminar) y evitar el sedentarismo es muy recomendable. En casos graves pueden ser necesarios otros tratamientos como oxígeno, corticoides, etc.. En ocasiones son necesarios fármacos broncodilatadores entre los que diferenciamos:

  • Anticolinérgicos: bromuro de Ipratropio.
  • Betaagonistas:broncodilatadores más eficaces.
  • Teofilinas.

El medicamento específico, la vía de administración y la dosis deben fijarse según las necesidades de cada enfermo.

Enviado por Jesús Herrera

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