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Control de esfínteres

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El cumpleaños número dos de un niño o niña marca el momento que muchos papás esperan y temen a la vez: entrenarle para que controle sus esfínteres. Aun cuando puede existir cierta presión por parte de los amigos y la familia acerca de cuán importante es que comiences ya con el entrenamiento, debes tener en cuenta que quien toma la decisión no eres tú, ni tu esposo, ni nadie más, sino tu propio hijo, o hija.

Se ha comprobado que la mayoría de los niños están listos para el entrenamiento entre los 24 y los 36 meses de edad. Muchos expertos recomiendan que no lo apresures, y que esperes hasta que esté verdaderamente preparado. Pero… ¿qué significa eso?

Hay tres áreas importantes en los que un niño debe estar listo para aprender a controlar sus esfínteres: física, cognoscitiva y emocional. Es frecuente que un niño tenga una o dos, pero no las tres. Es más fácil para los niños aprender cuando están listos en las tres áreas simultáneamente.

Los niños muy pequeños no pueden estar totalmente conscientes de, ni mucho menos controlar, sus funciones corporales. Están demasiado ocupados dominando los músculos voluntarios involucrados en la acción de caminar, como para siquiera pensar en controlar los procesos involuntarios. Sería sobrecargar al organismo de tu pequeño introduciendo un reto adicional de desarrollo, especialmente uno en el que todavía no tendrá éxito. Esto puede causar retardos en otras áreas de desarrollo que son prioritarias en esta etapa.

Así mismo, tu hijo o hija necesita saber más o menos cómo vestirse y desvestirse, ya que tendrá que bajar sus pantalones o calzoncitos y después volvérselos a subir.

Cómo saber si él o ella está listo para el entrenamiento

– Si tiene la edad apropiada. Muchos expertos concuerdan en que los niños de menos de dos años generalmente no están preparados física o emocionalmente para aprender a usar el inodoro.

– Muestra interés. Si tu preescolar quiere jalar la cadena del inodoro después de que tú lo has usado, imita tus acciones, y pone atención cuando estás usando el baño, él o ella te está dando señales de que quiere saber más acerca de este ritual tan raro.

– Se siente incómodo cuando tiene sucio el pañal. Los niños que piden que les cambien el pañal, o tratan de cambiárselo ellos mismos, se sienten incómodos con sus pañales sucios. Si esto se está convirtiendo en algo común, puede ser el momento de enseñarle que hay mejores alternativas.

– El pañal amanece seco. Si el pañal de tu hijo o hija permanece seco toda la noche y hasta bien entrada la mañana, es señal de que su necesidad de frecuentes cambios de pañal puede estar por terminar. Un niño que pasa largos periodos del día sin mojar su pañal también está mostrando esos primeros signos de control.

– Sabe o percibe cuándo necesita ir al baño. Hay niños que comienzan a avisar a sus papás cuando necesitan ir al baño. «Mami, tengo ganas de hacer pipí» podría ser un buen indicador de esta conciencia en tu hijo o hija. A veces, la comunicación no es verbal. Si tu pequeño o tu pequeña se esconde detrás del sofá o dentro del clóset, y luego sale anunciando que necesita que le cambies el pañal, ha recibido una señal de su cuerpo, que él o ella interpreta como una necesidad de ir al baño.

– Comienza a mostrar regularidad. La regularidad puede ser una gran ventaja. Es señal de que él o ella está estableciendo un ritmo para evacuar. Si necesita ir al baño al levantarse, o al mediodía cerca de la hora de comer, y otra vez en algún momento de la tarde, puedes sospechar que ha comenzado a establecer su propio horario. Cuando todas las partes involucradas pueden predecir la necesidad de ir al baño, es mucho más sencillo evitar accidentes.

– No hay nada que lo o la estrese en este momento. Un niño o niña que está lidiando con algo estresante puede no ser capaz de manejar la presión extra de aprender a ir al baño. Las causas frecuentes que pueden entorpecer el entrenamiento pueden incluir el destete, mudarse de casa, un divorcio o situación difícil en casa, el asistir al jardín de niños, o el arribo de un nuevo hermanito. Claro que pueden existir mil factores que podríamos agregar a esta lista, pero cada papá y mamá serán quienes puedan juzgar la situación actual en su propia familia.

Enviado por Juan Carlos Mory

1 comentario

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  1. maribel

    26/09/2013 at 17:40

    Hola, para ayudarnos con este tema del control de esfinteres en los niños, ya existe una aplicación que se llama aprender a ir al baño con los animales, yo la utilice con mi hija y me funciono, se las recomiendo.