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Cuidado dental en adultos

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Aunque la caries dental es la enfermedad más frecuente (afectan a un 98% de la población), pasados los 25 años, se tienen menos probabilidades de padecerlas. Ello porque los adultos comen menos dulces que los niños, tienen mejores hábitos higiénicos, y sus dientes están completamente calcificados.

Para mantener una boca sana, las personas deben ir al dentista mínimo 2 veces al año. Así se podrían detectar los problemas a tiempo y evitar la caída de los dientes.

En los adultos la enfermedad periodontal (de las encías) es la más frecuente. Se le llama así porque afecta el peridontium, es decir, a las encías, al ligamento periodontal y al hueso alveolar que juntos constituyen la estructura de apoyo al diente. Al igual que en las caries, la placa bacteriana es la causante de las enfermedades periodontales, a pesar de que esta condición implica una bacteria y un proceso destructivo diferentes.

En la adultez, las caries pierden importancia relativa frente a nuevos problemas, como las encías inflamadas y las disfunciones del aparato masticatorio. Sin una prevención o tratamiento adecuado podrían llevar a la caída prematura de los dientes.

En la primera etapa se manifiesta la enfermedad por un simple sangramiento, al que se le llama gingivitis. “Este se debe a una inflamación superficial del tejido de las encías, debido a la irritación que producen las bacterias”, afirma el cirujano dentista de la Universidad de Chile, Gastón Mora. Esto es fácil notarlo al lavarse los dientes, ya que deja el cepillo rosado.

A menos que la gingivitis se revierta con un tratamiento, podría pasar a ser periodontitis (lo que anteriormente se llamaba piorrea, que en griego significa mucha pus). Durante la gingivitis prolongada, se forma una bolsa entre la superficie del diente y las encías. La placa bacteriana sigue progresando, hasta llegar al ligamento y al hueso del diente, el que empieza a ser destruido por el tártaro (sarro o placa bacteriana solidificada). Esto se manifiesta en una recesión de la encía, dejando expuesta la raíz del diente, lo que podría producir su caída.

Prevención de gingivitis y caries

1. Cepillado después de cada comida: cada vez que comemos alimentos ricos en hidratos de carbono y harinas refinadas, estamos ayudando a que se forme la placa bacteriana. “No nos cepillamos para remover los restos de alimentos, lo hacemos para remover la placa bacteriana o evitar que se forme”, afirma Mora.

2. Control dental cada 6 meses: la boca es como una máquina trituradora y procesadora de alimentos, por lo tanto necesita mantención, siendo la más simple la limpieza profunda. De esta manera se elimina la placa bacteriana o el tártaro (sarro).

3. Evitar comidas a deshoras: porque normalmente lo hacemos en lugares donde no nos podemos lavar los dientes.

4. Revisión del estado de las restauraciones o elementos protésicos: las tapaduras, y el resto de los alimentos protésicos deben ser cambiados con el tiempo.

El estrés también se manifiesta en la mordida

Las disfunciones son el tercer problema dental que sufren los adultos. Se estima que entre el 15% y el 20% de los latinoamericanos padecen de estas anomalías del aparato masticatorio (boca). La disfunción más común es el bruxismo o acto inconsciente de apretar los dientes. El bruxismo está asociado al estrés y aunque no produce severas molestias (pequeños dolores y ruidos articulares), podría ser causal de pérdida de piezas dentales y provocar alteraciones en la articulación de la mandíbula.

Prevención y tratamiento de las disfunciones

Si siente dolores mandibulares o si sus dientes presentan mucho desgaste, vaya al odontólogo. El especialista le diagnosticará la causa y a partir de eso ideará un plan de tratamiento.

Si su problema es tensional lo ideal sería que tuviera un tratamiento multidisciplinario con sicólogos o siquiatras, que le ayude a liberarse del estrés.

El tratamiento más común para el bruxismo consiste en crear una placa de alivio especial para el paciente. Éstas son elementos protésicos que se colocan sobre los dientes para dormir. Su función es la de proteger el diente en el acto apretado inconsciente.

M.P.S.
Fuente: Gastón Mora, cirujano dentista de la Universidad de Chile con Postgrado en rehabilitación.

1 comentario

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  1. María

    05/04/2010 at 23:06

    mi dentista siempre me insiste un monton en el cuidado y la prevencion para evitar periodontitis o caries, como comentais vosotros os recomiendo que le echeis un ojo a su seccion de noticias, tiene cosillas muy interesantes