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Fecundación artificial

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El proceso previo

No se trata de unir cualquier óvulo con cualquier espermatozoide. Antes es necesario asegurarse de que sean lo bastante sanos y viables posible para conseguir la fertilización. Y aquí entran en escena dos procesos previos, que son comunes a casi todas las técnicas, y que constituyen, en sí mismos, algo maravilloso: la estimulación ovárica controlada, y la capacitación espermática.

Comencemos por el principio. Una vez determinada la causa de la infertilidad, y después de comprobar que ésta puede ser tratada mediante una o varias de las técnicas de RA, se procede a planear el tratamiento. Vayamos primero contigo. El médico te pedirá que asistas a la clínica al tercer día de iniciado el sangrado menstrual, para practicarte dos pruebas: la primera es el análisis de una muestra de sangre para conocer tus niveles hormonales; la segunda es una prueba de ultrasonido a través de la vagina, con el propósito de ver el estado de tus ovarios, útero y el resto de tus órganos pélvicos. El resultado de estos análisis dará a los médicos un panorama bastante exacto acerca de tu ciclo reproductivo y de tus niveles de hormonas.

La estimulación ovárica controlada

La estimulación ovárica controlada no es otra cosa que la administración de una mayor cantidad de hormonas, para que sean varios los folículos que liberen óvulos maduros. Si esto se hace sin supervisión, o sin contar con los conocimientos adecuados, puede dar lugar a complicaciones tales como embarazos múltiples. Es por eso que estarás bajo estricta supervisión en todo momento, para que todo funcione en la mejor forma posible.

La supervisión consiste en ultrasonido folicular por vía vaginal, con aparatos de alta definición, y en análisis de los niveles hormonales en la sangre. La correlación de los resultados de ambos estudios aporta información acerca de cómo vas progresando y cuántos folículos están siendo estimulados. El ultrasonido muestra también el estado del endometrio, que es el tejido que recubre el interior del útero, y donde se implanta el óvulo fertilizado. Cuando los folículos han alcanzado un tamaño adecuado, recibirás una inyección de otra hormona que provocará, entre 36 a 40 horas después, la liberación de esos óvulos maduros, es decir, la ovulación propiamente dicha. Esta inyección detonante se conoce como “disparo”.

El tratamiento hormonal es específico para cada paciente. La intensidad de la estimulación, y la combinación de hormonas que se administran, cambian de mujer a mujer, y aún de un ciclo a otro en la misma mujer, y están relacionadas con factores como edad, diagnóstico previo de la causa de infertilidad en ti, en él o en ambos, y la técnica de RA que se haya decidido será la mejor para el caso particular de ustedes.

Efectos colaterales

Existe en la estimulación ovárica controlada, algunos efectos tolerables como son:

  • Inflamación abdominal de leve a moderada.
  • Aumento gradual de peso.
  • Fatiga.
  • Irritabilidad.
  • Depresión leve a moderada.
  • Bochornos.
  • Dolor de cabeza moderado y ocasional.
  • Náusea moderada y ocasional.
  • Ligera inflamación en las piernas.

Desde luego, no todas las mujeres tienen la misma respuesta a los medicamentos. Es por eso que el médico realiza también una supervisión estrecha de su paciente. Estos son los síntomas que deberás reportarle, además de los ya indicados:

  • Visión borrosa.
  • Dolor de cabeza intenso y constante
  • Dolor súbito o constante en el abdomen.
  • Aumento rápido de peso.
  • Hinchazón o inflamación generalizada.
  • Dificultad para respirar.

La hiperestimulación ovárica, que es la complicación más importante de la estimulación ovárica controlada, sólo se presenta en el 1.3% de las pacientes, y consiste en un súbito crecimiento de los ovarios, un incremento muy rápido en los niveles hormonales, y retención excesiva de líquido en la cavidad abdominal o en los pulmones. El tratamiento, claro, consiste en la suspensión inmediata de los medicamentos, reposo absoluto y una estricta vigilancia médica.

La capacitación espermática

Por su parte, el hombre aporta una muestra de su semen, con la cual se realiza lo que se conoce como capacitación y preparación espermática, una especie de selección de los más aptos, en donde los espermatozoides son lavados, elegidos y preparados para la fertilización.

Sólo los mejores son elegidos. En el proceso se desechan los los espermatozoides muertos, deformes o defectuosos, y se dejan los espermatozoides más sanos, perfectos y aerodinámicos, los que mayores probabilidades tienen de llegar al óvulo y fertilizarlo.

Enviado por Grecia Alemán

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