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La influenza

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Influenza, es el virus que produce lo que la gente conoce como gripe. Aunque muchas veces se la relaciona con el resfrío común, lo cierto es que entre ambas hay diferencias importantes: la duración del cuadro, la sintomatología y, por ultimo, las complicaciones de la primera.Doctor Guillermo Stern Schechner.

Médico cirujano de la Universidad Central de Venezuela, con post-grado en Pediatría y Puericultura en el Hospital Pediátrico “Dr. Elías Toro”. Especialista del Instituo Pediátrico La Florida, en Caracas, Venezuela

La influenza es causada por un virus que se transmite desde personas infectadas hacia la nariz o garganta de otras. Por ello, es sumamente contagiosa en lugares cerrados, como guarderías, colegios, centros de salud, empresas y personal del área de la salud.

Personas de cualquier edad pueden contraer el virus de la influenza. La mayoría tiende a manifestar un cuadro clínico de una semana de decaimiento, fiebre elevada, dolor de cabeza, postración. Ahora, hay quienes sufren de un cuadro más complicado, con compromiso respiratorio severo debido a enfermedades como la neumonía. En algunas ocasiones, la enfermedad puede llevar, inclusivo, a la muerte.

Según los datos actuales de la OMS (Organización Mundial de la Salud), las enfermedades infecciosas son la segunda causa de mortalidad de la población mundial. Y, entre las causas infecciosas de mortalidad, las infecciones respiratorias agudas, incluyendo las neumonías y la influenza, están en primer lugar. Por ello, desde 1948 la OMS vigila el problema a través de su Programa Influenza.

Los virus de la Influenza ocasionan la forma más frecuente de enfermedad aguda del tracto respiratorio que requiere intervención médica.

Es usual que afecte a todos los grupos de edades. Tiene la particularidad de provocar epidemias anuales recurrentes y pandemias aún más serias de diseminación rápida. La última de las pandemias con alto índice de mortalidad registrada ocurrió entre 1918 y 1920, cuando murieron algo más de 20 millones de personas.

El virus de la Influenza tiene un período de incubación corto -de 1 a 4 días- y un solo individuo infectado puede transmitir el virus a un gran número de personas susceptibles. Los principales reservorios del virus son las aves acuáticas y, debido a la capacidad que tienen para sobreponerse a las barreras del huésped, se considera una enfermedad no erradicable.

Epidemiológicamente, es un problema de salud pública que se repite anualmente; la gripe tarda, en promedio, entre 6 y 8 semanas en propagarse en una comunidad determinada; las cepas que circulan varían según la zona geográfica y la temporada de gripe.

Signos de alarma

  • Expectoración purulenta, dolor toráxico con enfermedad pulmonar crónica de base.
  • Signos de fallo cardíaco en pacientes cardiópatas.
  • Convulsiones.
  • Disminución del nivel de conciencia.
  • Sensación de hormigueo o pérdida de sensibilidad.
  • Dificultad importante para tragar.
  • Dolor intenso en los oídos.

Medidas preventivas

  • Evitar el contacto con personas que tengan gripe, debido al mecanismo de transmisión del virus: cuando el afectado tose o estornuda.
  • Evitar los lugares cerrados o aglomeraciones.
  • Lavar las manos frecuentemente para reducir el riesgo de contraer la enfermedad.

Tratamiento médico

  • Se realiza con antivirales, como amantadina y rimantadina.
  • Restringida a colectivos de muy alto riesgo o aquellos en los que esté contraindicada la vacuna.
  • Precisa de control médico estricto.

Vacunas

Las vacunas contra la Influenza han existido desde la década del 40. Sin embargo, a partir del año 70 éstas han sufrido una importante mejora tecnológica. De hecho, ahora las vacunas son más seguras, altamente inmunogénicas y efectivas.

Cada año se preparan vacunas inactivadas trivalentes contra la influenza, que contienen las cepas correspondientes a los virus que se espera circulen en el hemisferio. Las vacunas requieren hasta dos semanas para inducir niveles protectores de anticuerpos. Los niños alérgicos a los huevos no deben recibir la vacuna.

Al evaluar las ventajas de vacunar (inmunizar activamente) a la población en general, donde se incluyen niños de 6 meses en adelante, se evita complicaciones graves, incluyendo la alta tasa de mortalidad en pacientes inmunocomprometidos. Incluso, es una vacuna que se indica incluso a la mujer embarazada por las complicaciones que esta enfermedad podría causarle.

Enviado por Sebastian Domínguez

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