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Obesidad

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En un tiempo no muy lejano se consideraba que la gordura era símbolo de la hermosura. Hoy las cosas han cambiado y en la nueva cultura del gimnasio y las top model, quien tiene unos kilos de más es considerado poco estético. Pero la obesidad también significa un posible riesgo en nuestra salud.

Cuando el porcentaje de grasa corporal total supera al 15% en hombres y al 30% en mujeres, se diagnostica obesidad.

Se ha declarado como una epidemia en aumento. Cada vez son más las personas que sufren de obesidad, es decir, un exceso de grasa en el organismo que predispone a un sinnúmero de enfermedades.

Si ser calificado como “gordo” fuera el único problema, no sería para nada grave estar excedido de peso. Sin embargo, en los últimos años se ha desatado lo que la Organización Mundial de la Salud ha catalogado como una “epidemia” de obesidad, desorden alimenticio que sí constituye una verdadera enfermedad.

De hecho, sólo en Estados Unidos, la capital de la comida chatarra, más de un 54% de la población tiene problemas de sobrepeso, porcentaje que se hace aún más alarmante en países como México, donde cifras oficiales indican que alrededor del 60 % de las personas cuenta con kilos de sobra.

Claro que hay una gran diferencia entre tener sobrepeso y sufrir de obesidad. En ambos casos se trata de un exceso de tejido graso en el organismo, pero se cruza al umbral de la obesidad cuando estos kilos extras superan en más de 10% al peso ideal de la persona.

Hacer el cálculo es fácil, pues para definir si alguien tiene obesidad, se utiliza el llamado índice de masa corporal, fórmula en la que se divide el peso de una persona por su estatura elevada al cuadrado.

Si el resultado obtenido se encuentra entre el rango de 18,5 y 24,9, indica que la persona está bien dentro de su peso, si varía entre 25 y 29,9, significa que se está en presencia de sobrepeso y si es mayor de 30, es directamente obesidad.

Gen y ambiente

Las causas de la obesidad son complejas e interrelacionadas. Si bien en algunos pacientes tiene una base genética, en otros es el estilo de vida el que gatilla esta enfermedad.

Es que los malos hábitos alimenticios -como seguir una dieta abundante en grasas, calorías y azúcar- y la falta de actividad física, juegan un papel importante en este problema.

Sin embargo, hay grupos de la población que tienen más posibilidades de subir de peso a niveles superiores a lo normal que otros. Ellos son:

Mujeres: Por contextura física, las mujeres acumulan más grasa que los hombres. Esto, sumado a que generalmente se mueven menos que ellos, aumenta los riesgos de obesidad. También tienen su influencia los embarazos, ya que en cada uno quedan tres o cuatro kilos difíciles de perder, así como la menopausia, donde los cambios hormonales aumentan la grasa corporal.

Personas con antecedentes familiares: un niño o un joven con padres gordos tiene más posibilidades de desarrollar esta condición que uno con progenitores delgados. Esto es aún más fuerte cuando es la madre la que sufre obesidad.

Niños preescolares: hasta aproximadamente los seis años se forman los hábitos alimenticios, por lo que son más difíciles de cambiar a edades más avanzadas. Es muy probable que un niño obeso sea después un adulto obeso.

Personas de nivel socioeconómico bajo: gente con menos posiblidades de consumir una dieta nutritiva, equilibrada y diversificada.

Enemiga del corazón

Lo que deja más en claro que la obesidad no es sólo un problema de estética, sino que además de salud, es que se asocia a un aumento de los índices de mortalidad.

La licenciada en nutrición y profesora de la Universidad Francisco Marroquín de Guatemala, Rocío de Sierra, comenta que “el problema más importante que puede causar el sobrepeso en la salud de la persona son las enfermedades cardiovasculares, ya que la obesidad se acumula en las venas y arterias, produciendo arteriosclerosis”.

Pero la obesidad no sólo es un factor de riesgo para el infarto, sino también para la hipertensión, la diabetes, las cardiopatías coronarias y algunos tipos de cáncer.

Debido a la gravedad que acarrea esta enfermedad, debe tratarse y controlarse antes de que repercuta irreversiblemente en el organismo y afecte a los órganos de nuestro cuerpo.

La doctora Sierra explica que “lo principal en el tratamiento de esta enfermedad es que el paciente quiera bajar de peso y tenga una fuerte voluntad, ya que la base es el cambio en la alimentación”.

“Hay que acostumbrarse a comer de manera sana y balanceada, hacer ejercicio y beber mucho líquido”, concluye la especialista guatemalteca.

Enviado por Jorge Urbano.

1 comentario

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  1. mercedes

    16/12/2015 at 09:02

    opino que la obesidad es una enfermedad muy grave que nos mata poco a poco pero seguro, es una enfermedad que tiene como solucion el tratamiento con pastillas y cambio de dieta y de mucho movimiento , les recomiendo una farmacia que esta especializada en pastillas adelgazantes http://www.meridiareductil.com hacen entregas a domicilio .un saludo