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Reproducción asistida

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La capacitación espermática.

Por su parte, el hombre aporta una muestra de su semen, con la cual se realiza lo que se conoce como capacitación y preparación espermática, una especie de selección de los más aptos, en donde los espermatozoides son lavados, elegidos y preparados para la fertilización.

Reproducción asistida o fecundación artificial es la técnica de tratamiento de la esterilidad o infertilidad que conlleva una manipulación de los gametos.

Sólo los mejores son elegidos. En el proceso se desechan los los espermatozoides muertos, deformes o defectuosos, y se dejan los espermatozoides más sanos, perfectos y aerodinámicos, los que mayores probabilidades tienen de llegar al óvulo y fertilizarlo.

Técnicas

Existen varias técnicas de reproducción asistida, las cuales se aplican dependiendo de las causas de infertilidad.

Coito programado o coito controlado

Aquí no se realiza la capacitación espermática, solamente la estimulación ovárica controlada. Una vez realizada ésta, se calcula el lapso en que deberá ocurrir la ovulación, para que la pareja sostenga relaciones sexuales en ese periodo.

Fecundación in vitro (FIV)

Además de la capacitación espermática y de la estimulación ovárica controlada, se realiza una captura ovular, guiada por ultrasonido transvaginal, un procedimiento indoloro, que se hace bajo sedación ligera, sin necesidad de administrar anestesia general. El ultrasonido muestra dónde están los folículos, y la computadora traza la ruta que se debe seguir para llegar al folículo y puncionarlo para capturar el óvulo.

Lo que hace el médico es que introduce la aguja por la vagina, llega al folículo, punciona y extrae o aspira el líquido donde está el óvulo. Esta técnica es buena, entre otros casos, para aquellas mujeres que tengan bloqueadas las trompas o carezcan de ellas, y para hombres que se hayan practicado la vasectomía, ya que también es posible capturar a los espermatozoides directamente en el epidídimo, o en el testículo; esta última opción, combinada con la técnica de ICSI, es de enorme importancia en el tratamiento de la infertilidad masculina.

Extraído el óvulo y contando con los espermatozoides capacitados, se coloca un óvulo en cada plato de Petri, en compañía de varios miles de espermatozoides, lo que hace que, para éstos, el camino sea mucho más fácil. Unas horas después se observa para ver si ha ocurrido la fertilización. La señal es que en el óvulo se han formado dos pronúcleos, que tienen la apariencia de pequeñas ronchas en el interior del óvulo, y que están formados por la información genética descondensada. Los pronúcleos se unen y forman un solo núcleo que contiene el nuevo y completo patrón genético del futuro feto. Poco después comenzará la división celular, hasta formar un pre-embrión. Este se coloca entonces directamente en el útero, para que, idealmente, logre la implantación en el endometrio y se establezca el embarazo.

Transferencia intratubárica de cigotos (TIC)

En esta técnica, se progresa más allá del pre-embrión, hasta obtener un cigoto que se transfiere a las trompas (las trompas también se denominan “tubos”; por eso lo de “intratubaria”).

Inseminación intrauterina

Los espermatozoides capacitados son depositados en el interior del útero, para disminuir la distancia entre éstos y el óvulo. De aquí suben a las trompas para encontrarse con su objetivo, pero como están capacitados, y además se les ha ahorrado el largo, peligroso camino por el canal vaginal y la arriesgada entrada al útero, tienen mayores posibilidades de lograr la fertilización.

Transferencia intratubárica de gametos (TIG)

Después de la captura ovular y la capacitación espermática, los gametos femenino y masculino, es decir, los óvulos y los espermatozoides, se colocan directamente en una o en ambas trompas, para que de ahí sigan su proceso natural.

Inyección intracitoplasmática de espermatozoides (ICSI)

Es una técnica meticulosa, buena para cuando hay problemas de escasez o inmovilidad de espermatozoides, ya que solamente se necesita uno. Se toma un óvulo con una micropipeta. Con otra se sujeta al espermatozoide, inmovilizado, tomado de la cola, y se inyecta directamente al interior del óvulo, traspasando la zona pelúcida. Es decir, no es posible facilitar más las cosas a este aguerrido galán. Hay un tiempo de espera de unas cuantas horas. Si la fertilización se ha producido, y dio origen a la división celular, el pre-embrión es transferido al útero materno. Si a las 24 horas no hay fertilización, es necesario hacer una reinseminación de nuevos óvulos, que han sido conservados en el laboratorio.

Posibilidades de éxito

Estas son exactamente iguales que las que tendrías si hubieras buscado el embarazo por la forma natural, suponiendo que ninguno de los dos tuviera problemas de infertilidad. Las mejores clínicas de RA hablan de un muy notable 33% de éxito, considerado éste como el establecimiento del embarazo y su feliz conclusión con la llegada del tan anhelado bebé.

Enviado por Grecia Alemán

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