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Ronquido infantil

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El roncar es una condición frecuente en la vida adulta que puede iniciarse en la infancia, incluso desde el primer mes de vida. Para los trasnochados padres puede resultar motivo de preocupación, por lo que resulta importante escuchar los “ronquidos” del niño y estar pendientes de otros síntomas.

Los “ronquidos” se producen por la vibración de la parte posterior del paladar, llamada paladar blanco, lo cual ocurre al pasar el aire respirado a través de esa zona, cuando la persona duerme con la boca abierta.

Muchos niños nunca lo presentan, algunos roncan ocasionalmente y otros sufren éste problema durante períodos prolongados (roncadores crónicos).

En la mayoría de los niños, el roncar constituye una condición transitoria asociada con las gripes y otras enfermedades respiratorias o con la posición en la que duermen. En estos casos, los ronquidos desaparecen con el tratamiento de éstas infecciones o simplemente, al cambiar la posición que asumen para dormir.

Cuando los ronquidos se convierten en un problema de larga evolución, probablemente estén relacionados con una obstrucción de la vía respiratoria, producida por aumento del tamaño de los cornetes nasales, amígdalas o adenoides. Esto ocurre cuando los niños padecen infecciones respiratorias a menudo o inadecuadamente tratadas y en los casos de alergias respiratorias.

La obstrucción de la vía respiratoria también se acompaña de: respiración bucal persistente con mal aliento, voz de tono nasal y secreciones mucosas que descienden a través de la garganta e inundan los bronquios originando tos húmeda de predominio nocturno, bronquitis o dificultad respiratoria.

Cuando un niño ronca habitualmente, pero no sufre obstrucción de su vía respiratoria, se deberán descartar otras enfermedades, por ejemplo: la Apnea Obstructiva, alteración del sueño caracterizada por ronquidos y pausas temporales de la respiración. Los niños que padecen esta condición se mantienen adormilados durante el día, presentan dificultad para comer, mantienen una respiración bucal persistente y se orinan en la cama. Estos síntomas resultan difíciles de interpretar ya que pueden deberse a muchas otras causas. Por este motivo resulta importante que los padres de los niños con éstos síntomas consulten con sus médicos.

Consejos

-Si los ronquidos de su niño no desaparecen al finalizar las infecciones respiratorias o al cambiarlo de posición y este problema persiste durante algún tiempo, lo más adecuado será consultar a su pediatra.
-El diagnóstico preciso de estas condiciones se puede determinar por medio de un examen físico minucioso, complementado por estudios radiológicos y de laboratorio.
-Si su niño presenta obstrucción de la vía respiratoria de larga evolución, deberá recibir tratamiento con medicamentos por vías oral y nasal.
-Cuando el tratamiento con medicamentos resulte ineficaz, deberá considerarse el tratamiento quirúrgico. La Tonsilectomía (remoción de las amígdalas), y la Adeno-tonsilectomía (remoción de amígdalas y adenoides), siguen siendo los procedimientos quirúrgicos más comúnmente utilizados para resolver estos problemas.

Meyer Magarici

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