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Lo que debes preguntar antes de una cirugía

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Aprender más sobre su operación le ayudará a tomar mejores decisiones en cuanto a su cuidado médico. ¿Le han dicho que necesita una operación (cirugía)? Usted no es la única persona. En Estados Unidos millones de personas se someten a cirugías cada año. En la mayoría de los casos, las cirugías no son emergencias. Esto quiere decir que usted, como paciente, tiene amplia oportunidad de decidir si quiere someterse a la cirugía y en qué hospital hacerlo.

Cuando la cirugía no es una emergencia, se le conoce como cirugía “electiva”, según el Departamento de Salud Pública de EE.UU., y la pregunta más importante para el paciente es por qué es necesaria y si existen otras alternativas de tratamiento. Si no es necesario que le hagan la operación puede evitar las desventajas que podrían resultar de ésta. Todos los tratamientos médicos, incluyendo las cirugías, tienen ciertos beneficios y desventajas. Debe elegir cualquier tratamiento sólo si éste ofrece mayores beneficios que posibles desventajas.

Su médico de cabecera puede ser quien recomiende una cirugía y él mismo propondrá a un cirujano. Probablemente usted deseará encontrar a otro especialista que le brinde una “segunda opinión” (que evalúe su caso independientemente). Hable con alguien de su compañía de seguro de salud y pregunte si cubrirían el costo de la operación y de la segunda opinión. Si usted recibe los beneficios de Medicare, éste cubrirá los costos para obtener una segunda opinión. Debe hablar con su compañía de seguro de salud sobre sus preguntas en cuanto a los costos de una cirugía.

1. Operación recomendable para usted

Pida al cirujano que le explique el proceso quirúrgico (de la operación). Por ejemplo, si van a reparar o a extraer algo, pregunte por qué es necesario hacerlo. Su cirujano puede hacer un dibujo o enseñarle una ilustración en donde le explicará el proceso.

A veces existen varias formas de realizar una operación, y algunas pueden requerir un proceso más extenso que otras. Pregunte por qué le recomiendan cierta manera de realizar la cirugía y no otra.

2. Necesidad de la operación

Existen muchas razones por las que es necesario realizar cirugías. Algunas operaciones reducen o previenen el dolor. Otras reducen los síntomas de alguna enfermedad, o ayudan al mejor funcionamiento de alguna parte del cuerpo. Algunas cirugías son necesarias para diagnosticar algún problema de salud. Las cirugías le pueden salvar la vida. Su cirujano le explicará el propósito de la operación. Es importante que usted entienda cómo este procedimiento forma parte del tratamiento para la enfermedad o condición que padece.

3. Alternativas

La cirugía no siempre es la única solución para un problema de salud. Tal como señala el Departamento de Salud Pública de EE.UU., a veces los procedimientos no quirúrgicos, es decir las medicinas y otros tratamientos como una dieta especial o ejercicios, pueden beneficiarle igual o más que una operación. Hable con su cirujano y su médico de cabecera sobre estas alternativas y sus posibles desventajas. Debe saber todo lo posible sobre los beneficios y desventajas de cada tratamiento antes de poder tomar la mejor decisión en su caso.

Una alternativa podría ser la “observación médica sin tratamiento,” es decir, que el médico le vigilará cuidadosamente para ver si su condición mejora o empeora. Si empeora, es probable que necesite la cirugía de inmediato. Pero si la condición mejora, probablemente podrá posponer la operación incluso por tiempo indefinido.

4. Beneficios de la operación

Pregunte al cirujano de qué manera le beneficiará la operación. Por ejemplo, reemplazar la coyuntura de la cadera puede ayudar al paciente a caminar mejor.

Pregunte sobre los beneficios a largo plazo. No es raro que algunas operaciones sólo brinden beneficios por un período corto de tiempo y que haya necesidad de realizar una segunda operación después de algún tiempo. Los beneficios de otras operaciones pueden ser permanentes (para toda la vida).

Cuando pida información sobre los beneficios de una operación, trate de ser realista en cuanto a los resultados. Una operación no resuelve todo, a veces, los pacientes esperan demasiado y luego se desilusionan con los resultados. Pida a su médico literatura sobre los resultados de la operación.

5. Desventajas

Todas las operaciones tienen alguna desventaja. Esta es la razón por la que usted debe comparar los posibles beneficios contra las posibles desventajas, complicaciones, o efectos secundarios (molestias) de la operación.

Las complicaciones generalmente suceden durante o cerca del tiempo en el que se realiza la operación. Las complicaciones son eventos que no se habían previsto como una infección, hemorragia (sangrados), una reacción negativa a la anestesia, o una lesión accidental. Algunos pacientes tienen mayor riesgo de sufrir complicaciones debido a que padecen otros problemas de salud.

Además, la operación puede causar “efectos secundarios” (molestias). En la mayoría de los casos, éstos se pueden anticipar y tratar. Por ejemplo, su cirujano sabe que habrá inflamación y dolor en el lugar de la operación.

Hable con el cirujano sobre las posibles complicaciones y efectos secundarios de la operación. Casi siempre hay dolor después de una cirugía. Pregunte cuánto dolor sentirá y lo que harán los médicos y enfermeras para reducir este dolor. Controlar el dolor le ayudará a sentirse menos molesto mientras se repone de la operación, permitirá que sane más pronto y mejorará los resultados de la operación.

6. Escenario en caso de no operarse

Después de informarse sobre los posibles beneficios y desventajas, probablemente decidirá que no quiere que le operen. Pregunte al cirujano qué sucedería si no se opera ahora. ¿Tendrá más dolor?, ¿Empeorará su condición?, ¿Desaparecerá el problema?

7. Cómo obtener una segunda opinión

Obtener una segunda opinión es una buena manera de asegurarse que la operación es su mejor alternativa. Muchas compañías de seguro de la salud requieren que los pacientes obtengan una segunda opinión antes de someterse a ciertas cirugías que no son de emergencia. Aunque su seguro de salud no tenga este requisito, probablemente le convenga obtener una segunda opinión. Pregúnteles si cubrirían el costo de ésta. Si decide consultar a otro médico, asegúrese que le envíen toda la información médica existente, de tal manera que no se tengan que repetir los exámenes médicos.

8. Experiencia del cirujano

Una manera de reducir las posibles desventajas de una operación es eligiendo a un cirujano que tenga amplia experiencia y capacitación en el tipo específico de procedimiento. Puede preguntar al cirujano sobre su experiencia y su índice de éxito y de complicaciones con los pacientes a quienes ha operado. Si hacer estas preguntas le parece difícil, puede pedir a su médico de cabecera que averigüe esta información.

9. Lugar de la operación

La mayoría de los cirujanos realizan operaciones en uno o dos hospitales locales. Pregunte si la cirugía que usted va a tener se realiza comúnmente en ese hospital. Algunas operaciones tienen un índice de éxito mayor en los hospitales donde se realizan con frecuencia. Pregunte sobre el índice de éxito de su operación específica en ese hospital y, si el índice de éxito es bajo, debe considerar cambiar la cirugía a otro hospital.

Hasta hace algunos años, la mayoría de los pacientes se internaban en el hospital por uno o varios días para que les hicieran una operación. Sin embargo, hoy en día pueden hacerse la operación como “pacientes externos” (ambulatorios) en el consultorio de un médico, en un centro quirúrgico especial, o en la unidad de cirugía ambulatoria de un hospital. La cirugía ambulatoria es menos costosa porque el paciente no tiene que pagar por quedarse en el hospital.

Pregunte si su cirugía se realizará como paciente interno o como paciente ambulatorio. Si el médico recomienda que se interne para una operación que comúnmente es ambulatoria o, por el contrario, recomienda que no se interne para una operación que comúnmente es hospitalaria, pregúntele por qué. Es importante que usted sepa qué tipo de operación le harán y cuál es el lugar más adecuado para realizarla.

10. Tipo de anestesia necesaria

La anestesia se utiliza para poder realizar una cirugía sin causar dolor innecesario. Su cirujano le dirá si su operación requiere anestesia local, regional o general y la razón por la que este tipo de anestesia es indicada en su caso.

La anestesia local adormece sólo una parte de su cuerpo por un período corto de tiempo. Por ejemplo, un diente y las encías alrededor del diente. Este tipo de anestesia no siempre hace que el procedimiento no cause dolor.

La anestesia regional se usa para adormecer por varias horas una porción mayor de su cuerpo. Por ejemplo, de la cintura hacia abajo. En la mayoría de los casos, el paciente bajo anestésico regional está consciente durante la operación.

La anestesia general adormece el cuerpo totalmente durante el transcurso de la operación. El paciente bajo anestesia general se encuentra inconsciente.

Para la mayoría de los pacientes, la anestesia no es peligrosa. Generalmente la administra un médico especializado conocido como “anestesiólogo” o por una enfermera especializada en esta área. Ambos han recibido la capacitación adecuada para administrar la anestesia.

Si decide someterse a la operación, solicite una consulta con la persona que le dará la anestesia. Hable con él sobre su capacitación en el área y sobre los posibles efectos secundarios que podrían suceder en su caso. Asegúrese de decirle sobre todos sus problemas de salud, incluyendo alergias, y cualquier medicamento que esté tomando; ya que todo esto puede afectar su reacción a la anestesia.

11. Tiempo de recuperación

El cirujano hablará con usted sobre su posible reacción a la operación y le dirá lo que puede y no puede hacer durante los primeros días, semanas o meses después de la cirugía. Pregúntele cuánto tiempo tiene que permanecer en el hospital. También pregunte sobre los materiales o equipo médico que podría necesitar y qué tipo de ayuda necesitará una vez que regrese a casa. Saber lo que puede esperar le ayudará a recuperarse mejor después de la cirugía.

Averigüe qué tan pronto puede volver a hacer ejercicio y cuándo puede regresar a trabajar, pero recuerde que no debe hacer nada que pudiera retardar su recuperación. Debe seguir las recomendaciones del cirujano para así recuperarse completamente lo más pronto posible.

12. Costo de la operación

Los gastos que cubren las compañías de seguro de salud varían, y pueden haber gastos que usted mismo tendrá que pagar. Antes de que le hagan la operación, llame a su compañía de seguro de la salud y pregunte cuáles costos cubrirán y cuáles otros tendrá que pagar usted.

Pregunte cuánto cobra el cirujano y qué es lo que hará por ese costo. El precio puede incluir varias visitas del cirujano después de la operación. También le enviarán una cuenta por cargos de hospitalización o cuidado ambulatorio, el costo del anestesiólogo, y otros profesionales que participaron en la cirugía.

Capacitación del cirujano

Es importante que sepa que el cirujano que le hará la operación cuenta con la capacitación adecuada. Muchos cirujanos han tomado cursos de especialización y han pasado exámenes de una “national board of surgeons” (grupo médico de acreditación). Pregunte si el cirujano tiene acreditación. Algunos cirujanos tienen el título “F.A.C.S.”, lo que quiere decir que son miembros del “Fellows of the American College of Surgeons” y han pasado exámenes hechos por otros cirujanos dentro de su misma especialidad quirúrgica.

Fuente: Departamento de Salud Pública de EE.UU.

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