Saludisima
×

Solárium

Compartir esta páginaShare on FacebookShare on Google+Tweet about this on Twitter

Loreto (25) al igual que la mayoría de las novias quería lucir un bronceado fascinante para su matrimonio. Como el clima no favorecía un tostado natural, decidió ir al solárium. Le prometieron un color perfecto en sólo 10 sesiones, de 20 minutos cada una. Sin embargo, a la cuarta ya no lo soportó más: su piel se había llenado de pecas, manchas y zarpullido, que sólo pudo disimular con maquillaje el día de su boda.

Muy pocos solárium informan a sus clientes sobre los problemas que pueden ocasionar.

Muchas personas recurren al solárium o “máquinas de sol” sin información acerca de los peligros que encierra. Otras, lo hacen para tratar algún tipo de enfermedad.

En la mayoría de los solárium, la radiación que se emite es exclusivamente de rayos ultravioleta A (UVA), que son los mismos que están presente en el sol durante todo el día.

Estos rayos son los de mayor longitud, por lo que alcanzan la dermis (capa más profunda de la piel). Además, son los responsables de sobreactivar las enzimas metaloproteinasas, con lo que se produce una acelerada destrucción del tejido conectivo y, por consiguiente, el fotoenvejecimiento prematuro de la piel. Lo más grave de todo es que a largo plazo, y por un efecto acumulativo, pueden llegar a producir cáncer .

Sin embargo, con los caprichos de la moda actual, tanto hombres como mujeres tratan de lucir un tono bronceado a costa de la salud de su piel. El mayor problema, es que los efectos de las radiaciones son acumulativos, por lo que la gente no se da cuenta de los daños hasta que ya es muy tarde.

“Otro problema con el solárium es que los rayos UVA, en general, potencian todas las afecciones por fototoxicidad o fotoalergia . Aparecen con más frecuencia las alergias cutáneas relacionadas con el sol“, dice la dermatóloga del hospital Ezequiel González, en Santiago de Chile, Margarita Jory.

Abogados del diablo

La defensa de los partidarios del solárium, se apoya en que el sistema ocupa sólo uno de los rayos más comunes del sol (UVA), excluyendo los UVB y UVC que también son dañinos.

No obstante, según el dermatólogo peruano Fidel Carrizales, “no tiene nada que ver una exposición con la otra, puesto que tenemos una protección natural contra estos rayos, lo que se conoce como capa de Ozono. Aunque en algunos países, como Chile, esté desgastada – agregó- lo poco que queda nos sigue protegiendo”.

Fuera del fin puramente estético, ¿tiene algún otro sentido ir al solárium?

“En países donde no hay sol y se necesita hacer terapia de rayos ultravioleta, es muy útil tener un solárium”, afirma Carrizales.

Se puede tratar con rayos ultravioleta

Acné: tanto el sol como el solárium sirven para tratar el acné. El problema es que se produce rebrote cuando se suspende el tratamiento.

Vitiligo: manchas blancas, también llamadas “manchas de melancolía”. El tratamiento consiste en asociar medicamentos a los rayos ultravioletas.

Psoriasis: esta afección crónica y recurrente de la piel, que se caracteriza por la aparición de “escamas” y pápulas sobre la superficie cutánea. Debido a que esta técnica solar produce un aumento de la incidencia de cáncer de piel, se reserva sólo para casos graves de psoriasis.

Antes de recetar solárium para tratar estas enfermedades, los doctores están conscientes de que todo tiene su costo. Por ello, tratan de buscar otra clase de medicamento que no pase la cuenta más tarde.

Enviado por Carlos Mory.

Agregar comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*