Saludisima
×

Caries dental

Compartir esta páginaShare on FacebookShare on Google+Tweet about this on Twitter

Descripción

La caries dental es una enfermedad muy frecuente que se caracteriza por la erosión del esmalte de los dientes, formándose unas oquedades, o sacabocados típicos que si no se de tratan, terminan por destruir completamente la estructura del diente y la pérdida del mismo.

Los factores que influyen en su origen son múltiples, habiéndose reconocido fundamentalmente tres:

  • Las características individuales de cada uno.
  • La placa bacteriana con restos de alimentos que se adhiere al diente.
  • Otros factores presentes en la boca como el tipo de dieta, la saliva, la anatomía de la boca, etc.

La dieta, el contenido en flúor de la alimentación y del agua bebida y los hábitos de higiene bucodental, son seguramente los factores más influyentes y, desde luego, los mas fácilmente modificables con medidas de intervención autoaplicativas.

La caries dental es seguramente el problema de salud más extendido entre la población en todas las edades, y aunque se ha observado en los últimos años un claro descenso en los países desarrollados, sigue aumentando en los menos ricos en paralelismo con el incremento del nivel de vida y los hábitos dietéticos.

En España el número de niños sin caries es del 9,2 % y el CAOD (Indice de niños con dientes permanentes con caries, ausentes por caries o empastados) era del 4%.

Causas

Las causas de la caries son multifactoriales, siendo la placa dental el principal factor relacionado con el origen de esta enfermedad y de la enfermedad periodontal.

La placa dental es una pequeña y fina capa blanquecina de restos alimenticios y células epiteliales muertas que se almacena en los surcos que separan unos dientes de otros y entre los dientes y las encías, constituyendo un medio idóneo para el crecimiento de las bacterias que darán origen a la caries.

La placa dental, está parasitada por una bacteria llamada estreptococus mutans, que es la verdadera causante de la caries.
Es un detalle curioso, que cuando la madre presenta una batería muy cariogénica (con una gran potencial para producir caries), la probabilidad de que su hijo adquiera también esta bacteria y tenga caries dental precozmente, es muy alta, probablemente por la transmisión de la bacterias de la madre al hijo en la más tierna infancia a través de los besos, etc. De ahí la importancia de tratar a las madres antes del parto o durante el tiempo que transcurre desde el parto hasta que el niño tiene el primer diente aproximadamente a los seis meses de edad.

El tratamiento de la madre consistirá en cuidar extremadamente la boca, suprimir las caries que tenga y administrar una dieta pobre en sacarosa, garantizando una higiene dental exhaustiva y enjuagues bucales con clorexidina dos veces al día.

Además, de lo descrito en el párrafo anterior, es bien conocido que la superficie del diente es más sensible a la caries cuando está poco calcificado o se encuentra en un medio ácido. Está demostrado que la descalcificación del diente se acentúa cuando el pH disminuye por debajo de 5,5, siendo los dientes con esmalte fluorado mucho más resistentes a la descalcificación.

La disposición anatómica irregular de la dentadura contribuye también como condicionante de la caries, con la superposición de unos dientes sobre otros que produce recovecos donde se almacena la placa dental dificultando su limpieza.

Muchas personas presentan fosas, fisuras y surcos en el esmalte que pueden llegar desde la superficie hasta la dentina albergando bacterias que favorecen la caries, y dificultando la limpieza eficaz de estas zonas. De ahí la importancia de utilizar selladores que se adhieren firmemente a la superficie del esmalte y recubren estos defectos impidiendo la penetración de las bacterias en su interior.

Síntomas

El síntoma característico de la caries es la aparición de erosiones y cráteres que aparece en la superficie del diente o de la muela, que van progresando hasta la destrucción completa de la pieza dental.

Muchas veces, la introducción de bacterias a través de estas erosiones, permite llegar a la médula del diente, e incluso al hueso maxilar en el que está incrustado, produciendo inflamación y dolor, así como el característico flemón maxilar que se observa a través de la piel de la cara. Si no se trata, evolucionará hasta la destrucción completa del diente y la pérdida de la pieza.

Excepcionalmente, y en particular en personas con las defensas bajas, a través de esta puerta de entrada la infección puede extenderse a otras partes del cuerpo y dar lugar a una enfermedad de las válvulas del corazón, a enfermedades del riñón o a enfermedades reumáticas de las articulaciones, siendo la complicación más grave la sepsis (infección).

Prevención

Uno de los factores más importantes en la prevención de la caries dental es hacer una dieta adecuada. La capacidad de producir caries dental de la dieta estriba en los siguientes aspectos:

Su contenido en azúcar. El azúcar es un producto muy habitual en la dieta como edulcorante del café, las infusiones, la leche y en la fabricación de productos de pastelería, caramelos, bombones, pan de molde, mermeladas, frutos secos, hamburguesas, etc. Parece bien demostrado que sólo consumos por encima de 50 a 80 gr. al día, son peligrosos para el diente.

En España el consumo de azúcar es menor que en la mayoría de nuestro entorno, aunque varía de unas comunidades a otras y es al parecer directamente proporcional a la edad del ama de casa e inversamente proporcional al nivel económico y educacional.

Según datos del Instituto Nacional de Estadística y del Ministerio de Agricultura, en España consumimos de media 80 gr. al día (en el límite alto del riesgo) con una proporción del 35% de azúcar directo y el 65 % restante integrado en los alimentos.

LA CONSISTENCIA DE LOS ALIMENTOS. El azúcar ingerido en la dieta es tanto más perjudicial cuanto más pegadizo y adherente sea el alimento al diente, de manera que resulta mucho más dañino el azúcar de un caramelo toffee, de un bombón o del turrón, que la misma cantidad en un refresco.

También influyen en menor medida otros aspectos como la solubilidad, el gusto, la textura y la capacidad de producir saliva de los alimentos.

LA FRECUENCIA DEL CONSUMO. Tras la ingestión de azúcar se produce a los pocos minutos una reducción del pH de la placa dental que facilita la desmineralización del diente y favorece la caries.

Al cabo de un rato el pH se recupera de nuevo, salvo que pronto se realice una nueva ingesta de azúcar, que aumentará de nuevo la acidez de la placa dental manteniendo su efecto pernicioso. El pH crítico es por debajo de 5,2 a 5,5.

INGESTA DE AZÚCAR Y ALIMENTOS DULCES ENTRE LAS COMIDAS. Este punto tiene mucho que ver con el anterior y serviría el mismo razonamiento. Añadiremos que la producción de saliva se estimula de forma importante tras la comida y ésta tiene un efecto neutralizador de la acidez de la placa dental.

ALIMENTOS PROTECTORES. Se conoce bien que determinados alimentos reducen la acidez de la placa. Citemos, por ejemplo, el queso. Diversos estudios han demostrado que terminar una comida con queso de postre, disminuye la acidez de la placa y, por tant,o presumiblemente la aparición de caries. Este efecto se reconoce también a los fosfatos contenidos en ciertos alimentos, aunque ello resulta poco trascendente.

Otro factor fundamental en la prevención de la caries es la ingesta de flúor en el agua o en la dieta.

El efecto del flúor sobre la mineralización del diente y su papel en la resistencia del mismo a la caries es sobradamente conocido, siendo un elemento fundamental en la prevención de la caries dental. Fue Churchill en 1931 quien describió las manchas de los dientes producidas por fluorosis (exceso de flúor) y demostró que estos dientes tenían mucha menos caries.

Después, muchos estudios epidemiológicos han demostrado la reducción de la caries en niños que han hecho una profilaxis (tratamiento) con flúor y hoy se conoce que la fluoración de las aguas de bebida, hasta contener entre 0,7 y 1,2 partes por millón de flúor, protege de forma muy significativa de la enfermedad. Los países escandinavos, Reino Unido y Holanda, han minimizado la enfermedad por estos procedimientos en muchas zonas.

Además de la fluoración del agua de bebida, es posible administrar el flúor localmente sobre los dientes, en forma de colutorios, ion flúor, etc. Esta técnica se hace en nuestro país en muchos colectivos de niños desde hace unos años, habiéndose observado ya una reducción de la incidencia superior al 30% en las zonas de aplicación reglada y sistematizada.

No es bien conocido el mecanismo por el que el flúor previene la caries, si bien parece que es capaz de cambiar la estructura cristalina del esmalte haciéndolo más resistente a la acción de los ácidos.

También son factores dietéticos a tener en cuenta en la prevención de la caries la malnutrición de ciertos países del tercer mundo, pues se sabe que retrasa la erupción de los dientes y produce alteraciones en su desarrollo.

La falta de vitamina A, Vitamina D o calcio, altera también la estructura del diente y produce alteraciones en su desarrollo. Los niños con bajo nivel de fósforo en sangre, y aun con calcio normal presentan alteraciones frecuentes en la dentina. Estos factores, sin embargo, no tienen incidencia en nuestro medio, donde estas deficiencias son muy escasas. Además es fundamental, la educación nutricional e higiénica en la familia, la higiene dental correcta, con cepillado eficaz después de cada comida y acudir a revisiones periódicas preventivas del dentista para realizar ¿sellados¿ con flúor, limpiezas, correcciones de problemas en fases precoces, etc.

Tratamiento

El tratamiento de la caries dental, cuando es posible consistente en remineralizar las lesiones cuando son incipientes aplicándose fluororus para endurecer el diente, realizando una higiene bucal adecuada.

En la mayoría de los casos la forma de eliminar la caries consistirá en obturar (popularmente se conoce como empastar las lesiones mediante amalgamas o pastas que taponan los cráteres de la caries evitando que ésta progrese). Normalmente se utilizan la amalgamas de plata en combinación con mercurio, cobre, estaño y a veces zinc.

Las taponaciones de esta amalgama que se utilizan desde hace más de 100 años, tiene una duración definida entre 10 y 15 años, aunque con una buena higiene se pueden hacer más duraderos.

Recientemente se ha publicado que algunas pequeñas cantidades del mercurio de la amalgama pueden desprenderse e ingerirse con la saliva pudiendo resultar perjudiciales al tratarse de un metal pesado muy tóxico. No obstante parece que las cantidades son demasiado pequeñas para producir patologías significativas.

Cuando el cráter por sacabocados de la caries es muy extenso, a veces la eliminación de la caries puede debilitar la estructura del cliente, por lo que es necesario taponar la cavidad con un cemento y tallar de la superficie externa para colocar posteriormente una corona artificial de oro o de porcelana.

Cuando la caries está muy avanzada y es irreversible, y el diente está prácticamente destruido, no queda otro remedio que extraer los restos del diente, y sustituirlos por implantes o prótesis completas o parciales que pueden ir sujetos sobre dientes adyacentes o sobre implantes metálicos incrustados en el maxilar (la quijada o mandíbula).

Los implantes generalmente tienen forma de raíz, están hechos de titanio, y se deben anclar en el hueso donde tras un tiempo de cicatrización, es posible atornillar un diente artificial nuevo.

La obturación o la sustitución mediante un puente o un implante, es, por tanto, la soluciones médica a los problemas provocados por la caries.

En algunas ocasiones, la pérdida de piezas dentales exige colocar una dentadura parcial realizada por un protésico dental, ésta irá anclada mediante unos ganchos a los dientes sanos que permanezcan.

Cuando las piezas eliminadas son todas, es posible colocar implantes o utilizar dentaduras postizas completas extraíbles que ayudan al paciente a masticar y mejorar su estética, la articulación de la palabra, etc.

Enviado por Jorge Urbano

1 comentario

Agregar respuesta

Cancelar respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

  1. c.d.gerardo brito martinez

    09/03/2015 at 15:04

    infeccion de vias urinarias probocada por caris dental