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Tercer molar

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Quién no ha escuchado la clásica frase, nada de graciosa, “vas a perder el juicio“, cuando a alguien le van a extraer la pieza dental que lleva el mismo nombre. –Muela del juicio

Hay gente que no le sale. Es que la función primordial de la muela del juicio -aquella de desgarrar los duros alimentos que existían en la antiguedad- ha desaparecido.

Alrededor de los 18 años surge la última pieza dentaria, conocida como el tercer molar. Su acomodación no es tan sencilla como ocurre con los otros dientes, pues les queda poco espacio en la boca. Es por esto que a veces surgen problemas que terminan con su extracción.

Si bien hoy ya no se sabe de dónde viene lo de “juicio“, tradicionalmente su denominación estuvo dada por la edad en que aparecen estas piezas dentarias, alrededor de los 18 años, cuando la persona ya comienza a tener su criterio formado.

Es que se trata de la última muela en erupcionar, durante la segunda etapa de la dentición de los seres humanos. Claro que existen algunas excepciones, es decir, hay personas a las que no les salen -ya sea una o las cuatro- porque por razones genéticas el molar no se forma.

Y a pesar de no ser tan frecuente, esta no aparición no tiene nada de extraño en un mundo en el que ya no se necesita la función que tienen estas piezas.

El dentista Fernando Sato, especialista en periodoncia y profesor de la Universidad Tecnológica de México, explica que “con la evolución de la humanidad, y gracias a una dieta más blanda, deja de ser tan importante el poder desgarrar los alimentos con tantos dientes, que era el fin que tenían las muelas del juicio en la antiguedad”.

Muelas problemáticas

Muchas personas conviven con las muelas del juicio de una manera natural, ya que en ellos esta pieza participa en forma normal en la masticación.

Sin embargo, en una gran cantidad de población esto no sucede así. Cuando el molar surge, queda atrapado en forma parcial o total en el hueso maxilar o en la mandíbula, provocando una serie de problemas que deben ser atendidos por un profesional.

Las causas de que estas muelas queden atrapadas y no erupcionen libremente son diversas. Puede haber aspectos hereditarios -donde la pieza dental es grande y el hueso maxilar pequeño-, congénitos -tal como malformaciones en la cara o en los maxilares- y factores locales, como falta de espacio, la mala posición de la pieza dentaria, la aparición de dientes extras y los quistes, entre otros.

El doctor Sato comenta que “el problema que se puede producir en la boca depende del lugar en que se ubique la muela del juicio. Por ejemplo, puede reabsorber la raíz del diente vecino u ocasionar disminución de la resistencia del ángulo de la mandíbula”.

Atrapamiento

Cuando las muelas del juicio quedan atrapadas causan muchos problemas y complicaciones, todos los cuales pueden ser prevenidos si el paciente asiste regularmente al dentista:

Problemas mecánicos: debido que al ser los últimos en salir, llegan tarde a la “repartición de hueso” y por lo tanto cuentan con poco espacio, estos molares pueden empujar y desalinear a los dientes ya existentes.

Problemas infecciosos: cuando la pieza queda atrapada en forma parcial y sólo sale una pequeña parte de ésta, se forma una bolsa en la encía, en la que se retiene alimento. Aquí se puede producir una inflamación, la que a su vez provoca la retención de más alimento, hasta que se produce una infección. Debido a que la inflamación se extiende a la mejilla y a los gangleos del cuello, debe ser tratada con antibióticos específicos, limpieza y drenaje del absceso, para posteriormente extraer el diente.

Problemas neuromusculares: la presión que ejercen sobre los segundos molares, es decir, sus dientes vecinos, puede provocar fuertes dolores y descompensación en las fuerzas de la masticación, lo que provoca mal funcionamiento y dolor en la articulación temporomandibular (la mandíbula en la base del cráneo).

Problemas quísticos y tumorales: al quedar atrapadas las muelas, es posible que a su alrededor se formen quistes que posteriormente provoquen la destrucción del hueso que las rodea. Algunas veces, dentro de los quistes se desarrollan tumores odontogénicos.

Enviado por Analí Gomez.

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