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El pediatra para mi bebé

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El pediatra es la persona que velará por el bienestar físico, psicológico y social del niño durante sus primeros años de vida, por lo que constituye, junto a los padres, un importante personaje de la infancia que contribuirá al mejor crecimiento y desarrollo de cada bebé, así como a su salud en general.

Muchos padres, especialmente aquellos que por vez primera se ven enfrentados a la difícil tarea de criar responsablemente a su hijo, deberán encontrar al pediatra adecuado que se adapte a sus expectativas. Algunos preferirán al médico autoritario que insiste en ser aceptado incondicionalmente y otros se sentirán a gusto con el pediatra que desea atender personas inteligentes con las que pueda conversar sobre sus niños o sobre otros temas diferentes.

Cada consulta contribuirá a establecer una sólida relación familia-pediatra, fundamental para el bienestar del niño. Esta relación debería ser profesional y al mismo tiempo amistosa y estar constituida por todos los miembros del grupo familiar: ambos padres, hermanitos mayores y las personas más experimentadas: los abuelos.

Durante los primeros meses de vida se requerirán numerosas consultas al pediatra, para vigilar de cerca al niño cuando esté sano y prevenir sus enfermedades o para diagnosticar y tratarlo cuando esté enfermo. En estas visitas recibirá las dosis correspondientes de inmunizaciones y se irán resolviendo los problemas que vaya presentando. Para lograr éstos objetivos e inmunizarlo con el gran número de vacunas que se utilizan en la actualidad, hay que llevarlo al médico con regularidad.

¿Cuándo debo llevarlo al pediatra?

La primera consulta deberá realizarse a los 15 días de vida. En los primeros seis meses, las consultas serán mensuales y en el segundo semestre bimensuales. A partir del primer año de edad, las consultas serán trimestrales, hasta los 2 años. Semestrales a partir de esa edad (pre-escolares), hasta los 7 años. Los mayores de 7 años (escolares) deberán acudir a consulta una vez al año.

¿Hasta que edad puede ser atendido por el pediatra?

Los pediatras estamos capacitados para atender niños y adolescentes. La tenue línea que separa la adolescencia de la vida adulta es variable de persona a persona, por lo que no se puede establecer un límite etario preciso. En general, son los adolescentes quienes sugieren a sus padres que los “cambien para un médico de adultos” cuando se sienten incómodos con el pediatra, el consultorio o los niños que en ese lugar se encuentran y es importante respetar sus deseos, para lograr una exitosa relación médico-paciente .

¿Qué debo saber antes de escoger al pediatra?

Cual es su horario de consulta para niños sanos y niños enfermos? Las citas se cumplen a la hora prevista o siempre se retrasan y hay que esperar mucho tiempo?
Cuanto tiempo se programa para cada control de niños sanos ? Como se manejan las consultas fuera de horario y como localizarlo en caso de emergencias? Donde hospitaliza y atiende las emergencias ? Acepta preguntas telefónicas dentro o fuera del horario de consultas? Como son las instalaciones del consultorio y como es su personal? Cuales son los honorarios profesionales y modalidades de pago? Cual es su criterio para atender al enfermo: toma una conducta agresiva o espera algún tiempo la evolución natural de la enfermedad?

La ubicación geográfica del consultorio ha pasado a un segundo plano y ya no constituye un factor de importancia vital en la elección del médico, dado el desarrollo de las modernas alternativas de transporte (autopistas, metro) y comunicación a distancia (celulares, busca-personas, correo electrónico o fax).

Son tantas las variables entre cada médico que se pudiera asegurar que “existe un pediatra adecuado para cada niño”. Aunque parezca difícil acertar al pediatra que satisfaga todas sus aspiraciones, seguramente encontrará alguno con el que se sienta cómoda, que sea cariñoso con Usted y con su niño, que responda todas sus dudas y que sea eficiente, resolviendo los problemas que se presenten en el menor tiempo, con el menor sufrimiento y al menor costo posible.

Consejos

– Solicite la primera o la última cita del día, de ésta manera no tendrá que esperar y contará con mayor tiempo para conversar con su pediatra.
– Sea puntual. El retardo puede incomodar a otras personas que si cumplen sus compromisos.
– Acuda con un solo niño por consulta, así podrá prestar mayor atención al niño y al pediatra.
– No le pida al médico que “eche una miradita” al hermanito que vino como acompañante pero sin cita. Para evaluar y tratar correctamente a un niño se requiere mucho más que una “miradita”.
– Para evitar que los niños se contagien en el consultorio, procure respetar los horarios establecidos para niños sanos y enfermos.
– Entretenga al niño mientras espera. Esto aliviará su temor y la consulta será más eficiente. Además, le será más fácil convencerlo para regresar a una próxima cita.
– Sea honesta con su niño, para que pierda el temor al pediatra. Cuando le formule la inevitable pregunta sobre vacunación, respóndale con la verdad: dolerá un poco pero el dolor desaparecerá en poco tiempo. Así sabrá que esperar en el futuro.
– No lo amenace con llevarlo al pediatra para que reciba una inyección. El día que acuda estará aterrorizado.
– Recuerde siempre traer a consulta la cartilla de control de crecimiento e inmunizaciones de su niño, especialmente cuando acuda a una primera consulta con otro médico.
– Después de la consulta haga algo divertido o llévelo a algún sitio alegre.

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