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Alergias

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Las alergias corresponden a reacciones corporales adversas, que resultan de la interacción de una sustancia extraña al organismo (alergeno) con anticuerpos o con glóbulos blancos.

Hay personas alérgicas a sustancias comunes, como por ejemplo al polvo casero, por lo que presentan reacciones alérgicas frecuentemente. Otras personas son alérgicas solamente a sustancias poco comunes, como por ejemplo el Yodo, por lo pueden sufrir alergia ocasionalmente. Pero todos podemos presentar, en determinado momento, una reacción alérgica, caso que penetre una molécula extraña a nuestro organismo.

Existen personas que son más alérgicas que otras además, existe un factor hereditario para ciertas alergias, como el Asma bronquial. En los niños, la reacción alérgica más frecuente ocurre tras la unión de algún alergeno con anticuerpos, lo que produce la liberación de sustancias farmacológicamente activas (mediadores químicos) que actúan sobre algún órgano o sistema, causando síntomas de forma inmediata y reversible.

El tracto respiratorio es el sistema más frecuentemente afectado por las alergias en la infancia (Rinitis, Asma) aunque también son usuales las alergias oculares (conjuntivitis alérgica) y cutáneas (dermatitis atópica y urticaria).

Rinitis alérgica

El polvo casero y los pelos o plumas de animales son los alergenos más frecuentemente implicados en la rinitis alérgica, aunque en muchos casos la reacción es desencadenada por inhalación de pólenes, esporas de hongos o luego de ingestión de determinados alimentos. Los síntomas de la Rinitis alérgica incluyen estornudos, secreción nasal acuosa abundante, obstrucción y picazón de la nariz. Debido a la picazón nasal, los niños arrugan la nariz (nariz de conejo) y la frotan constantemente (saludo del alérgico). El hallazgo de más del 10 % de eosinófilos en la prueba de citología nasal ofrece un diagnóstico definitivo de enfermedad, más no del alergeno causante.

Conjuntivitis alérgica

Los alergenos causantes son los mismos que originan la rinitis alérgica. Se caracteriza por picazón ocular, enrojecimiento y secreción acuosa, que puede adquirir apariencia purulenta. La citología ocular permite diferenciar la conjuntivitis alérgica de la conjuntivitis infecciosa.

Dermatitis atópica

La dermatitis atópica corresponde a una enfermedad inflamatoria de la piel, causada por una gran variedad de alimentos, lana, sustancias químicas (como detergentes y jabones) o inhalantes, que se caracteriza por enrojecimiento, picazón intensa, exudación, costras y descamación. Los niños que la presentan tienden a presentar rinitis o asma bronquial. Esta reacción alérgica comienza en el período de lactancia, con lesiones en la cara que posteriormente se extienden al cuello, muñecas, manos y pliegues de codo y rodillas. Su inicio frecuentemente coincide con la introducción de nuevos alimentos, como la leche de vaca, trigo, huevos o cítricos, aunque no siempre se puede demostrar una relación causal con los alimentos. Frecuentemente se complica con infecciones secundarias de la piel, debidas al rascado. La enfermedad muestra una tendencia a la mejoría cuando los niños se acercan a los cinco años, pero posteriormente muestra tendencias a la resequedad y al engrosamiento de la piel.

Urticaria

La urticaria es una enfermedad frecuente de la piel, que se caracteriza por la aparición brusca de lesiones enrojecidas y elevadas, de bordes definidos y de diversos tamaños que acompañadas o no de picazón. Debido a su aumento progresivo, estas lesiones causan gran alarma a las madres, que generalmente la denominan “intoxicación”. Puede ser ocasionada por ingestión de alimentos (como pescados, mariscos, nueces, maní o aditivos), contacto con plantas o fármacos aplicados a la piel, saliva de animales, medicamentos, picaduras de insectos, inhalantes (pólenes, lacas), infecciones por virus, parásitos, bacterias u hongos y también por otras causas.

Picaduras de insectos

Se pueden observar reacciones cutáneas locales después de las picaduras de insectos, como mosquitos, pulgas, jejenes y garrapatas, que se caracterizan por lesiones urticariales dolorosas. Las abejas y avispas pueden producir reacciones alérgicas de tipo anafiláctica, que ponen en peligro la vida del niño, en las cuales puede presentar síntomas de obstrucción de las vías aéreas, colapso circulatorio y hasta la muerte.

Tratamiento

1) El tratamiento de las enfermedades alérgicas requiere de la eliminación de los alergenos causantes conocidos, por ejemplo: disminuir el polvo casero, eliminar la exposición a pelos y plumas de animales, utilización de filtros en los aires acondicionados u otros dispositivos que limpien el aire, evitar picaduras de insectos, medicamentos, alimentos y detergentes que pudieran causar reacciones alérgicas.

2) El tratamiento con medicamentos incluye antialérgicos por vía oral de última generación, que prácticamente no producen efectos secundarios, como la Cetirizina y, dependiendo de la afección, con antialérgicos por vías ocular o nasal, como la levocabastina y el cromoglicato de sodio.

3) Los niños que no responden a estos medicamentos podrán utilizar derivados de la cortisona por vías ocular o inhalatoria.

4) Para disminuir las secreciones en la rinitis y en la conjuntivitis, se utilizan descongestionantes por vía oral como la pseudoefedrina o por vía nasal como la oximetazolina o la nafazolina.

5) En el tratamiento de la dermatitis atópica deberá evitarse en especial la lana y los detergentes o jabones que irriten la piel. La exposición al sol y al agua salada y la lubricación de la piel con cremas o aceites resultan de especial beneficio. Se puede esperar un control razonable de la enfermedad utilizando cremas a base de corticosteroides.

6) Los antialérgicos tópicos tienen escasa absorción, por lo que no son recomendables para el tratamiento de reacciones alérgicas dermatológicas.

7) Los casos de urticaria severa y reacciones anafilácticas requerirán tratamiento de emergencia con inyecciones de adrenalina y corticosteroides.

Enviado por Jorge Urbano

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