Fiebre, escalofríos y sudoración en pacientes con cáncer

Al aumento anormal en la temperatura corporal se le denomina fiebre. La fiebre se presenta cuando los mecanismos que regulan la temperatura del cuerpo no responden.

Las fiebres regularmente le hacen más daño a los ancianos y a los niños de corta edad. En los ancianos, el mecanismo regulador de la temperatura del cuerpo puede no trabajar muy bien, lo cual puede causar latidos irregulares del corazón, una circulación sanguínea deficiente, cambios mentales, o problemas del corazón. Los niños de edades entre los 6 meses y 6 años son propensos a padecer convulsiones a causa de la fiebre.

La fiebre puede tratarse con baños de agua templada, pasándole al paciente esponjas mojadas en agua tibia o con medicamentos.

El Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos explica que la neutropenia (trastorno debido a que no existen suficientes células en el torrente sanguíneo para combatir las infecciones) se suele asociar con la fiebre en los pacientes con cáncer. Alrededor de dos tercios de los casos de fiebre son causados por una infección en aquellos pacientes que han sufrido de neutropenia por un período prolongado. Las fiebres pueden resultar incómodas, y pueden venir acompañadas de sudores y escalofríos mientras el cuerpo trata de regular su temperatura. La fiebre en los pacientes con neutropenia podría ser un indicador de una infección potencialmente mortal.

Descripción y causas

Las causas más comunes de la fiebre en los pacientes con cáncer son infecciones, tumores, reacciones alérgicas a un medicamento o a una transfusión de sangre, y el tratamiento con modificadores de la respuesta biológica. Otras causas pueden ser la presencia de un coágulo sanguíneo en el pulmón, la hepatitis, o una enfermedad de injerto contra huésped (cuando el cuerpo rechaza un transplante, como por ejemplo, de médula ósea).

Evaluación

Se debe considerar la infección como la causa de la fiebre hasta que se determinen otras causas. En los pacientes de cáncer con neutropenia, la aparición de fiebre es una emergencia, y se debe comunicar al médico inmediatamente.

El doctor examinará al paciente con fiebre, inspeccionando minuciosamente la piel, todos los orificios corporales, pinchazos de aguja (por ejemplo, el lugar donde se colocó un tubo intravenoso), los lugares donde se hayan realizado biopsias, así como pliegues de la piel (tales como debajo de los senos, las axilas, o las ingles). Las hemorroides pueden ser una fuente de infección, especialmente en pacientes con leucemia o neutropenia. El doctor examinará también la boca, incluyendo las encías, la lengua y los dientes. También se examinará el estómago, en busca de sensibilidad o hinchazón, y se harán análisis de sangre, orina y otros líquidos corporales en busca de señales de infección.

Los pacientes con neutropenia podrían no presentar los síntomas usuales de infección, por lo que es conveniente examinarlos con frecuencia. La fiebre no debe ignorarse en estos pacientes, y los síntomas no deben tratarse sin antes determinar la causa de la fiebre. El ignorar la fiebre o no darle un tratamiento adecuado no sólo es peligroso, sino que podría ser mortal.

Intervención

Una vez que se determina la causa de la fiebre y se da inicio al tratamiento, se deben atender los síntomas de la fiebre. El paciente con fiebre necesita más líquidos, ya que el cuerpo utiliza más líquidos y calorías a medida que sube la temperatura corporal. Esto puede ocasionar problemas en aquellos pacientes que no están alimentándose bien. Las fiebres de larga duración pueden provocar problemas severos de fatiga en algunos pacientes con cáncer.

Fiebre asociada con una infección

Se pueden usar antibióticos en el tratamiento de infecciones que provocan fiebre. Una terapia a base de antibióticos usualmente dura de 5 a 7 días siempre y cuando desaparezcan la fiebre y la infección. Se puede dar inicio a una terapia antifungicida si el paciente aún tiene fiebre después de una semana a base de antibióticos.

Existen pocos análisis de laboratorio para identificar las infecciones por hongos, por lo que se puede iniciar la terapia contra hongos antes de establecerse una identificación definitiva. El retrasar el tratamiento puede dar lugar a que la infección se propague.

Fiebre asociada con un tumor

En los pacientes de cáncer la fiebre no siempre es causada por una infección. Algunos tumores también provocan fiebre. La aparición y el grado de la fiebre podrían ser indicadores del crecimiento o extensión de un tumor. Entre los tipos de cáncer que normalmente producen fiebre se encuentran la enfermedad de Hodgkin, las leucemias, los linfomas, el cáncer de riñón, el cáncer de los huesos, el cáncer adrenal y los tumores hipotalámicos. El cáncer de mama, el de pulmón y el de colon no suelen causar fiebre, pero si se extienden al hígado, podrían llegar a provocarla. También, cualquier tumor que obstruya los intestinos, el estómago, el tracto urinario o el sistema respiratorio puede causar fiebre.

Los médicos no han logrado determinar exactamente cómo es que los tumores causan fiebre. La fiebre puede producirse en ciclos o de manera ocasional, y podría presentarse sólo a determinadas horas del día o no aparecer en varios días o semanas.

Las fiebres asociadas con un tumor podrían desaparecer cuando el tumor es sometido a tratamiento, y regresar al reaparecer el tumor. Es mejor tratar las fiebres causadas por un tumor mediante el tratamiento del cáncer en sí. Las fiebres pueden ser tratadas con medicamentos antiinflamatorios no esteroides o acetaminofeno. La aspirina debe usarse con precaución en aquellos pacientes con enfermedad de Hodgking o bajo riesgo de presentar problemas de hemorragias.

Fiebre asociada con los medicamentos

Algunos pacientes con cáncer podrían desarrollar fiebre como reacción al uso de ciertos medicamentos. Se puede recetar una antihistamina o acetaminofeno antes de que el paciente ingiera el medicamento que le provoca la fiebre para ayudar a prevenirla. Algunos medicamentos como la meperidina ayudan a detener los escalofríos que resultan de las fiebres. Las fiebres que se sospecha son causadas por algún medicamento específico pueden ser tratadas mediante la suspensión del medicamento en cuestión.

Síndrome Neuroléptico Maligno (NMS por sus siglas en inglés)

El Síndrome Neuroléptico Maligno es una reacción a los medicamentos que se administran al paciente para los trastornos psicóticos, el delirio, la náusea y el vómito. Esta reacción es rara pero puede ser mortal. Los síntomas de este síndrome son fiebre, rigidez corporal, confusión, y pérdida del control de esfínteres. Los pacientes delirantes que no mejoran con los medicamentos administrados deberían ser examinados en busca de NMS. El tratamiento del NMS incluye el suspender el medicamento, tratar los síntomas, y algunas veces usar otros fármacos.

Fiebre asociada con los productos sanguíneos

Algunos pacientes con cáncer podrían desarrollar fiebre a consecuencia del uso de ciertos productos sanguíneos (por ejemplo, al recibir una transfusión sanguínea). Esto es debido a una reacción del sistema inmunológico a las células blancas del donante presentes en la transfusión.

El retirar las células blancas de la sangre antes de la transfusión puede disminuir la reacción. La probabilidad de que se presente una fiebre debido a los productos sanguíneos se puede reducir mediante el tratamiento del paciente con acetaminofeno y antihistamínicos antes de la transfusión y mediante el tratamiento de la sangre con radiación también antes de la transfusión.

Además de tratar las causas, el mantener al paciente cómodo puede ayudar a reducir la angustia que acompaña las fiebres, sudores y escalofríos. Cuando el paciente desarrolla fiebre, es importante suministrarle bastante líquidos, quitarle el exceso de vestimentas, aligerar las ropas de cama y bañarlo o pasarle una esponja mojada a temperatura ambiente para aliviar su condición.

No debe usarse agua helada, baños de esponja con alcohol, compresas de hielo o camas frías. Cuando un paciente experimenta escalofríos, el cambiar las sábanas húmedas por otras secas y tibias, mantenerlo alejado de las corrientes de aire, y reajustar la temperatura de la habitación puede hacer que el enfermo se sienta más cómodo.

Fuente: Instituto Nacional del Cáncer

 

Comentarios de los lectores

Hay un comentario para “Fiebre, escalofríos y sudoración en pacientes con cáncer”

  1. el 08 Jun 2013 a las 11:10ester

    hola mi consulta es que mi padre tiene cancer de colom de un nivel 4 le operaron con la mala suerte que no lo pudieron quitar tiene de empezar hacer quimio el problema es que esta con mucha fiebre y no quiere ir al medico y yo estoy un poco perdida me gustaria saber las consecuencias de esa fibre aunque tenemos visita para el dia 25 si esperamos al dia 25 que puede pasar con esa fiebre que tiene si esperamos al dia 25 gracias

Escribe un comentario

Si tienes una consulta y quieres obtener respuestas. Puedes utilizar la sección Consultas o el foro de Saludisima.